Trastorno de Identidad Disociativo: un reto diagnóstico FINALISTA Caso Clínico

El Trastorno de Identidad Disociativo se relaciona con traumatización crónica durante el desarrollo, de modo que recuerdos traumáticos se descontextualizan y se procesan para mantener un balance interno y externo, lo que conduce a la formación de personalidades alternas con agenda y sentido propio de sí mismo.
Exponemos el caso de un varón que inicia seguimiento psiquiátrico a los 45 años tras la separación de sus padres, siendo su diagnóstico inicial “Trastorno depresivo, rasgos obsesivos de personalidad”. Se trata de un paciente con fobias de impulsión frecuentes e ideas rumiativas de suicidio que le llevan a las urgencias del hospital, miedo a perder el control. En su evolución, ocasionalmente acude a consulta agresivo y poco colaborador. Más tarde, acude a una consulta llamando a su mujer “mamá” con una actitud pueril muy llamativa. Todas estas consultas intercaladas por revisiones en las que aparece nuevamente preocupado, triste, con alteraciones de la conducta frecuentes relacionadas con fobias de impulsión. En una ocasión manifiesta ideación delirante de carácter místico, impresionando estas experiencias de carácter psicógeno. Es diagnosticado a lo largo de su evolución de “Trastorno de personalidad clúster B”. Sin embargo, tras sospecha clínica de carácter psicógeno, se utiliza la Escala de Experiencias Disociativas (DES) con una alta puntuación. Tras trabajar con el paciente este tipo de experiencias, se han descubierto hasta la fecha al menos 4 personalidades: una personalidad deprimida, una personalidad agresiva y persecutoria, una personalidad pueril “payaso” y una personalidad excesivamente preocupada y protectora con su familia. Se descubre posteriormente una situación de abuso físico durante la infancia por parte de ambos progenitores. En la actualidad, realiza terapia MDR semanal con buena evolución y un intento de integración progresiva de las diversas personalidades expuestas.
Discusión
El paciente presenta características propias descritas en los Trastornos de Identidad Múltiple: el 90% de los pacientes reporta al menos un caso de abuso y/o negligencia durante la niñez, la mayoría de los pacientes expresan solamente un subgrupo de sus síntomas que predominan en el estado actual lo que lleva a errores diagnósticos, siendo los más frecuentes: trastornos afectivos (63,7%), trastornos de personalidad (57,4%), trastornos de ansiedad (44,3%) y esquizofrenia (40,8%).
Ocasionalmente, la psicosis disociativa aguda se puede manifestar como una lucha para controlar e influir entre identidades alternas con características de temor, miedo o agresión que aparecen descritas en nuestro caso. Estos pacientes han estado en el sistema de Salud Mental unos 6,7 años hasta haber sido diagnosticados. La personalidad “host” (anfitriona) generalmente está deprimida.
También a tener en cuenta, nuestro caso presenta ideas de muerte. La prevalencia de suicidio consumado es alrededor de 1-2%. En un estudio de 236 casos en 1989 [2] se encontró que el 72% había realizado intentos de suicidio, alcanzando el suicidio consumado un 2,1% de la muestra. Un estudio más reciente encuentra una correlación positiva entre la puntuación en DES y los intentos de suicidio (R2=0.47, P<0.1) [3]. En 2008, Foote encuentra una asociación significativa entre trastorno disociativo y múltiples intentos de suicidio (OR=15.09, 95% IC, p<0.002) [4].
