Suicidio en el anciano: a propósito de un caso

INTRODUCCIÓN
El suicidio es un problema de larga envergadura, siendo una de las principales causas de muerte en todos los grupos de edad, y mayor entre los 14-34 años, representando la segunda causa más común de muerte. Sin embargo, el número relativo por grupo de edad es hasta ocho veces mayor en los ancianos.
Se describe como factores de riesgo en la población anciana; el ser hombre, haber vivido algún evento vital como la pérdida de pareja o de algún ser querido, vivir solo, presentar enfermedades crónicas, terminales, dolorosas e incapacitantes. También, el uso de algunos psicofármacos como los sedantes e hipnóticos, abuso de alcohol. Y, como factor de protección, destacar la religión.
Esta descrito en la literatura que la población anciana presenta menos intentos suicidas que los grupos más jóvenes. Sin embargo, utilizan métodos más letales como disparo con arma de fuego, precipitación, ingesta de tóxicos o ahorcamiento, dan menos señales de aviso y mayor planificación en los actos.
CASO CLÍNICO
Varón pluripatológico de 87 años, que es traído al Servicio de Urgencias Hospitalarias por la ingesta voluntaria de entre 40-50 comprimidos de Gabapentina 300mg. El acto fue llevado a cabo en su casa, sólo, sin dar ningún tipo de aviso.
El paciente es viudo, vive sólo y es independiente para las actividades básicas de la vida diaria. Tiene 3 hijos, y uno de ellos le supervisa la medicación.
Los hijos comentan que el día del suceso hizo la misma rutina que todos los días, y que no había comentado nada sobre su estado ánimo ni de su plan suicida. También, refieren que durante el confinamiento por la pandemia COVID 19, notaron que el paciente empezó a perder tanto capacidad cognitiva como física.
Los antecedentes somáticos, son IAM en el 2006, hepatopatía crónica con HTP, diverticulosis, colangitis aguda en el 2017, osteoporosis severa con fractura vertebral D12 y L1, y LES con afectación articular y hematológica. En cuanto a antecedentes psiquiátricos, presenta trastorno distímico en seguimiento por su MAP.
A la exploración psicopatológica destaca: Desorientación temporo-espacial, con fallos mnésicos. Discurso fluido, coherente y espontáneo. Ánimo bajo reactivo y ambivalente ante lo sucedido.
Las pruebas realizadas fueron TAC craneal y analítica completa, las cuales no presentaron alteraciones.
Durante su estancia en la planta se pauta Sertralina 100 y Trazodona 100, con buena tolerancia. Tras atenuación de la ideación autolítica y a verbalizar planes de futuros adecuados, se decide traslado a Residencia, para una mayor contención y vigilancia.
CONCLUSIONES
Las personas mayores afectadas por la jubilación, los cambios socioeconómicos, la escasa autonomía personal, la soledad, la falta de apoyo de la familia y el padecimiento de enfermedades somáticas pueden llevar a las personas mayores a cometer actos suicidas. Por lo tanto, la libertad financiera, el apoyo familiar, la toma de medicamentos adecuados, y las intervenciones psicológicas y psiquiátricas pueden ayudar a los ancianos a evitar pensamientos suicidas y prevenir intentos.
