Síndrome de Morgellons: ¿mito o realidad? FINALISTA Caso Clínico

Introducción:
El síndrome de Morgellons es una rara enfermedad en la cual el paciente tiene la creencia delirante de que está siendo infectado por agentes tóxicos tales como insectos, parásitos, pelos y fibras, pero en realidad ninguna de estas cosas está presente en la piel.
Las personas con este trastorno suelen presentar un amplio rango de lesiones cutáneas, debidas a la insistencia de rascarse y morderse, debido a las sensaciones de hormigueo (formicación), creencia de la presencia de fibras inusuales en la piel, etc. El consenso científico actual sostiene que Morgellons no es una enfermedad nueva, sino un nuevo y engañoso nombre para una enfermedad conocida. La mayoría de los médicos, incluyendo dermatólogos y psiquiatras consideran el síndrome de Morgellons como la manifestación de una enfermedad conocida, el delirio parasitario dermatozoico, aunque algunos médicos consideran que una causa infecciosa puede ser encontrada en el futuro. Enfermedades como el delirio parasitario dermatozoico pueden ser serias y debilitantes, pero existen para ellas probados y efectivos tratamientos.
El nombre fue acuñado en en 2002 por Mary Leitao a una infección que presentaba su hijo caracterizada por una gama de síntomas cutáneos como sensación de hormigueo, mordiscos y picaduras producidos por insectos. Aseguraba que la causa de la enfermedad son unas extrañas fibras en su piel o por debajo de ella, que son de varios colores y brillan a cierta luz.
La mayoría de estos pacientes no buscan atención psiquiátrica en el inicio de la enfermedad, sino que más bien llegan al psiquiatra tras un largo peregrinaje por distintas especialidades como dermatología y atención primaria.
Frecuentemente transcurre un período de varios meses o incluso años de tratamientos dermatológicos innecesarios y de atención en servicios de urgencias frecuente antes de que se produzca un contacto entre el dermatólogo y el psiquiatra. Esta cooperación prevalece fundamental en el tratamiento de esta enfermedad.
Método:
Describimos una experiencia clínica de un caso de un hombre de 33 años que sufre de una enfermedad de infestación delirante o síndrome de Morgellons y en el que la colaboración entre ambas especialidades resultó esencial. Implementamos el caso con un completo reportaje gráfico de las lesiones dermatológicas y su evolución clínica que creemos puede resultar de interés científico.
Resultados:
El tratamiento de pacientes que sufren de infestación delirante o de prurito crónico se basa en gran medida en la interpretación del paciente de la causa y la respuesta del médico a esa interpretación.
Dentro de la comunidad médica, la enfermedad de Morgellons generalmente se considera una variación de la infestación delirante, que generalmente se trata con antipsicóticos.
La quetiapina parece ofrecer varias ventajas en el tratamiento de trastornos delirantes. De hecho, no parece aumentar el riesgo de síntomas extrapiramidales o anticolinérgicos y de efectos adversos cardiovasculares.
Conclusiones:
El trabajo coordinado entre psiquiatras y dermatólogos resultó fundamental en la resolución del caso. Hasta donde sabemos, no se han notificado casos de enfermedad de Morgellons tratados con éxito con quetiapina.
Palabras clave: Enfermedad de Morgellons, infestación delirante, parasitosis delirante, quetiapina
