Psicosis inducida por alcohol. A propósito de un caso.

Según la Encuesta sobre Alcohol y otras Drogas en España (EDADES), realizada a población de entre 15-64 años, el alcohol es la sustancia psicoactiva más consumida. Se observó un aumento en la prevalencia del consumo de riesgo desde 2009 (5,8%) hasta 2017 (6,2%). Sin embargo, posiblemente en relación con la pandemia por COVID-19, en 2019/2020 esta tendencia cambió con una disminución del consumo de riesgo a un 5,2%.
Frente a estos datos, en los últimos años la comunidad científica ha centrado sus esfuerzos en el estudio de la patología dual de otras sustancias psicoactivas. Por consiguiente, en la actualidad existe escasa bibliografía reciente sobre la psicosis inducida por alcohol. En este contexto proponemos revisar dicha temática a propósito de un caso.
Varón de 59 años, sin antecedentes personales somáticos ni de salud mental relevantes, que acude a Urgencias por epigastralgia que según dice relaciona con un chip que tiene en el estómago. Tras despistaje orgánico es entrevistado por Psiquiatra de guardia a quien explica que hace tres años empezó a escuchar voces dentro de su cuerpo que le dicen “vamos a por ti”. Afirma que proceden de un chip que le implantaron entonces en su estómago, cree que fue un taxista con el que tuvo un conflicto quien mandó ponérselo. Desde entonces dice sentirse perseguido, “me han puesto cámaras en mi casa, en la estufa”, y ha huido de un pueblo a otro hasta a día de hoy vivir sólo en una nave. Relata historia de consumo de alcohol (4-6 litros de cerveza/día desde los 16 años, abstinente desde hace tres años), cannabis (2-3 porros/día) y cocaína (consumo intermitente a lo largo de su vida, actualmente semanal). A la exploración: Consciente, orientado, colaborador y abordable. Discurso fluido y coherente sin alteraciones del curso ni propiedad del pensamiento. Autoreferencialidad. Ideación delirante de perjuicio. Interpretaciones delirantes. Pseudoalucinaciones auditivas imperativas y acusatorias. No permeable a crítica. Angustia psicótica. No clínica afectiva mayor. No ideación autolítica. Insomnio de conciliación, orexia conservada. Juicio de realidad alterado. Ausencia de insight. Ante la clínica descrita se plantea ingreso hospitalario en UHSM para completar estudio diagnóstico e iniciar tratamiento psicofarmacológico.
