Personalidad sensitivo-referencial y conducta suicida

Se trata de un varón de 66 años que acude por primera vez a una consulta de psiquiatría en un Centro de Salud Mental. Es un paciente pluripatológico, cuyas enfermedades médicas destacables son Diabetes mellitus tipo II con mal control metabólico, EPOC grave en tratamiento con CPAP, aneurisma de aorta abdominal, agenesia renal derecha e intervención quirúrgica de adenocarcinoma de próstata. A nivel biográfico es relevante resaltar que está casado desde hace 42 años, tiene dos hijos ya mayores e independizados, tenía tres hermanos (uno falleció hacía 34 años por homicidio y los otros dos fallecieron hacía 14 años por enfermedad oncológica en el mismo mes). Es derivado a la consulta de psiquiatría por su médico de familia quien ha realizado el seguimiento de toda la evolución de su sintomatología: parece que inició una clínica de tipo “ansioso-depresiva” hacía 15 años, con fluctuaciones anímicas muy importantes, conductas heteroagresivas principalmente con su mujer sin llegar a violencia física, cierta suspicacia sin llegar a rango delirante, fallos mnésicos no demasiado relevantes y ensayo de múltiples antidepresivos nunca a dosis plenas y con escasa respuesta terapéutica. En la consulta se objetiva un paciente con un discurso coherente, sin alteraciones formales, aunque muy quejoso respecto a su situación vital. Describe ideas pasivas de muerte sin estructuración ni planificación. Se observa clínica afectiva de tipo depresivo, con predominio de anhedonia, apatía, irritabilidad e impulsividad. Tampoco se evidencia alteraciones del curso ni contenido del pensamiento así como sensoperceptivas. A nivel cognitivo no impresiona de deterioro, se realiza test MiniMental con resultado normal. Se aumenta duloxetina a 90mg al día (previamenre 60mg al día) y se añade quetiapina liberación retardada 100mg al día, se orienta el cuadro como depresión y se recomienda que en la próxima cita dentro de 4 semanas acuda acompañado con su mujer para contrastar información. Un mes después, contacta su mujer para informar que el paciente ha realizado un intento de suicidio por disparo con arma de fuego en cráneo, comenta que hacía una semana que habían decidido separarse y se había ido a una casa en el campo porque su idea era mudarse cerca de otros familiares, aunque continuaban manteniendo el contacto hasta que realizó el intento autolítico. Tras dos meses en UCI, falleció por complicaciones derivadas del ingreso. Teniendo en cuenta la información aportada por la mujer a posteriori, probablemente tuviera un cuadro depresivo, con una personalidad premórbida de tipo sensitivo-referencial con acentuación de los rasgos paranoides en momentos de agudización de la depresión y que seguramente hubiera planificación del acto autolítico. Un diagnostico precoz y una buena adherencia al tratamiento hubieran podido cambiar el pronóstico.
