Las cefaleas graves como factor de riesgo suicida.

Varón de 44 años afecto de epilepsia y cefalea en racimo (en tratamiento por Unidad del dolor), con inicio de seguimiento reciente en salud mental a causa de varios intentos autolíticos producidos en el último trimestre mediante ingesta medicamentosa y con diagnóstico de episodio depresivo moderado. En tratamiento con tryptizol 25mg 1-0-0 gabapentina 400 1-1-1 Fenitoína 100 mg 1-1-1 alprazolam 2mg 1-1-2 metadona 20mg/día, zolmitriptán 5mg (1 cada 24 horas si precisa) enalapril 20mg 1-0-1, amlodipino 5mg 1-0-0 omeprazol 20mg 1-0-0.
Acude a servicios de urgencias, junto con su hermano, tras intento de ahorcamiento. El paciente, sin síntomas psicóticos previos, y con despistaje orgánico sin relevancia relata que es la voz de Dios la que se lo ha ordenado.
A la exploración se encuentra consciente, orientado, abordable, colaborador. Hipotímico. Discurso fluido en el que se aprecia ideación delirante de contenido místico religioso; alucinaciones auditivas imperativas, atribuidas por el paciente a Dios, que le ordenan que se mate; expresadas con escasa resonancia afectiva y sin que se aprecie franco contacto psicótico. Ideación autolítica persistente. Apetito conservado. Insomnio de despertar precoz a causa de cefalea de racimo.
Tras valoración se procede a ingreso en Unidad de Agudos con carácter urgente e involuntario.
Durante el ingreso se pauta haloperidol 2mg/ml 10-10-20. El paciente evoluciona favorablemente, desapareciendo la escucha de voces y la ideación autolítica en breve periodo de tiempo. En días posteriores narra distintos estresores vitales de tipo económico y familiar, pero sitúa el mayor de sus problemas en el descontrol de su cefalea en racimo, la cual lo limita en el día a día, tanto por las crisis intensas de dolor como por la imposibilidad de descanso nocturno. Vista la favorable evolución del paciente se procede al alta con seguimiento en su USMC y en la unidad del dolor, con juicio clínico de intento autolítico en contexto de episodio psicótico secundario a patología orgánica.
Este caso resulta un buen ejemplo de cómo las cefaleas graves (neuralgias del trigémino, Horton…), aunque infrecuentes, generan en los afectos unos episodios de dolor intensos que limitan su vida, convirtiéndose en un factor de riesgo a tener en cuenta en la conducta suicida, lo que hace necesario una correcta exploración de la misma en los pacientes con este perfil.
