La importancia del abordaje multidisciplinario en el delirio parasitario

INTRODUCCIÓN
El síndrome de Ekbom o delirio de parasitosis representa una psicosis monosintomática, poco frecuente, caracterizada por la creencia firme, por parte de quien la padece,de que está infestado, en contra de toda evidencia, por insectos, gusanos o piojos que habitan y dañan su piel. Las quejas suelen estar centradas en esta idea de parasitación, no obstante también se puede acompañar de ansiedad o depresión.
CASO CLÍNICO:
Se trata de una mujer de 55 años que acude a consulta de Psiquiatría derivada desde Dermatología por presencia de “picores” con importantes lesiones de rascado en cuero cabelludo, torso, cara, espalda y piernas de 7 meses de evolución. Reconoce afectación importante en su funcionamiento. Como antecedentes psiquiátricos, consta cuadro adaptativo mixto previo.
A la exploración psicopatológica, la paciente presenta un discurso fluido y espontáneo, centrado en contenido delirante parasitario “noto como si me salieran gusanos de la piel, como si tuviera unos huevos y eclosionaran” que le genera importantes heridas por rascado en cuero cabelludo, cuello,tronco y extremidades. Nula conciencia de enfermedad. Juicio de realidad se hallaba mermado.
Se instaura tratamiento con Olanzapina 10mg/día, con buena respuesta, remitiendo progresivamente sintomatología delirante y mejorando conciencia de enfermedad, recuperando funcionalidad previa.
DISCUSIÓN
Se han publicado escasos trabajos sobre este delirio, generalmente a partir de enfermos puntuales.
El caso descrito se trata de una mujer, hecho que coincide con los descrito en la bibliografía, ya que la presentación típica es la de una mujer, a partir de la edad media de la vida, que acude a la consulta del dermatólogo o del internista refiriendo estar infectada por algún tipo de parásito, que ocasionalmente ve y generalmente siente, descrito como larva, gusano, pulga, hongo, etc., o simple-
mente como un pequeño organismo. Skott señala una incidencia anual de 0,3 por 1.000 habitantes.La relación mujer:varón varía en la bibiliografía entre 2:1 y 3:1.
El inicio del cuadro suele ser insidioso.
Las descripciones de los supuestos parásitos suelen ser floridas y muy prolijas.
La localización es variable y suele existir queja de prurito, y en ocasiones pueden apreciarse lesiones, algunas graves, de rascado,excoriaciones, incluso excavaciones en busca del parásito,que generalmente son asimétricas en función del miembro dominante y en zonas de fácil acceso, como se describe en nuestro caso.
En cuanto al tratamiento psicofarmacológico, previamente el tratamiento de elección era la pimozida, actualmente son los antipsicóticos atípicos por sus menores efectos secundarios.
Las últimas revisiones realizadas acerca del pronóstico de este trastorno muestran datos más alentadores, con porcentajes de recuperación completa entre un 51% y un 70%, y respuestas parciales entre el 16,5%7 y el 20%.
Finalmente, para un buen diagnóstico y manejo terapéutico, es importante establecer una colaboración estrecha entre los diferentes profesionales sanitarios.
