Relevancia de la coordinación entre Atención Primaria y Salud Mental en la Prevención de la Conducta Suicida

Introducción:
El concepto de suicidio ha variado a lo largo de la historia, con diferentes consideraciones sociales, políticas, legales y sanitarias respecto al mismo, según el momento histórico; sin embargo, lo que ha permanecido, por desgracia, inmutable en el tiempo, el elevado coste de vidas humanas asociadas a este fenómeno.
El suicidio constituye un grave problema de salud pública, en el que los profesionales de atención primaria ocupan un puesto estratégico para la identificación y prevencion del riesgo suicida; pues la adecuada prevención del suicidio requiere coordinación y colaboración de múltiples sectores de la sociedad, desempeñando, el sistema sanitario, un papel importante a este respecto, de hecho, varios estudios han demostrado que la identificación temprana y el manejo eficaz del paciente con riesgo suicida, reduce la mortalidad por suicidio.
Objetivo: Conocer la importancia de la coordinación entre Atención Primaria y Salud Mental en la prevención de la conducta suicida
Material y métodos: Revisar los resultados publicados de los programas de coordinación entre Atención Primaria y Salud Mental en la prevención de la conducta suicida, en España.
Conclusión:
El papel de la atención primaria en la prevención de la conducta suicida queda patente con los datos aportados por diversos estudios que muestran que un alto porcentaje de la población acude a su médico de atención primaria los meses previos al suicidio. Según el estudio publicado por Stene-Larse et. al, aproximadamente el 80% de las personas fallecidas por suicidio, habían estado en contacto con los servicios de atención primaria en los doce meses antes del suicidio; es más, se ha observado que el 44% había contactado con su médico de atención primaria el mes antes del suicidio. Mientras que, el contacto con los profesionales de salud mental, durante el año antes al suicidio, fue de 31%. Por lo tanto, a raíz de lo datos expuestos, abalados por otros estudios como el publicado por Luoman et. al, en el que destacan el mayor contacto de los pacientes con los servicios de atención primaria, respecto a los servicios de salud mental, previo al intento de suicidio, se puede inferir que el diseño y aplicación de intervenciones que involucran a los profesionales de atención primaria, tienen el potencial de afectar las tasas de suicidio.
