La mente tiene montañas, acantilados de caída…

Presentación de caso clínico:
La evolución del acto y el término suicidio a lo largo de la historia del hombre, ha cambiado. De ser perseguido en la Grecia clásica, pasando por tribunales romanos que autorizaban o no el suicidio, la cultura oriental por motivos de honor… A partir del Siglo IV, la mayoría de confesiones religiosas se opone al suicidio. En el siglo XVIII se incorpora al vocabulario europeo el término suicidio como tal y en España se ve por primera vez en la obra de Fray Fernando de Ceballos.
Traemos el caso de una paciente de 35 años sin antecedentes de interés, tras empezar en un nuevo puesto de trabajo, se siente atraída por una persona de la empresa y comienza a interpretar actos cotidianos como señales de correspondencia del amor de esa otra persona hacia ella (cualquier palabra, sonrisa) Canciones de la radio, programas de televisión, eran interpretados como señales de amor. Al no verse correspondida, lo atribuye a una trama familiar (familia de nivel económico superior que no permitían que esa relación llegara a producirse, la perseguían con coches, no querían que se vieran…) Diagnosticada de un episodio psicótico agudo, no toma el tratamiento prescrito y ante la ansiedad que esto le provoca, realiza un gesto autolítico mediante venoclisis yugular, electrocución e ingesta farmacológica. Es ingresada y tras el tratamiento pautado, hay mejoría de los síntomas, aunque la trama delirante permanece intacta.
