Un paseo trágico. TEPT grave y conducta suicida.

Mujer de 25 años, natural de Suramérica. Casada a los 18 años, tiene dos hijos y se traslada a España.
Déficit de figura materna y criada por el abuelo. Tics nerviosos, sonambulismo y TCA tratada por psicología en su país natal. Episodios de abuso de índole sexual en la infancia.
Desde diciembre 2015 a febrero 2016 acude al servicio de urgencias en varias ocasiones. Presentaba elevada ansiedad, inquietud psicomotriz, tics motores, rituales de comprobación y ánimo subdepresivo. Alteraciones sensoperceptivas caracterizadas por distorsión visual y alucinaciones auditivas de probable carácter psicógeno. Insomnio global. Se orienta como clínica disociativa en contexto de posible TEPT. Se instaura tratamiento y se deriva a USM.
En la siguiente visita a urgencias sigue presentando la misma sintomatología y también verbaliza ideas de muerte. Refiere estar tomando la medicación y además tratamiento homeopático. Se reajusta tratamiento.
Acude en dos ocasiones más a urgencias por empeoramiento de la ansiedad, alucinaciones auditivas y rituales. La última vez en urgencias presenta pensamientos intrusivos en relación a ideas de muerte, parcialmente estructuradas y con miedo de pasar al acto, con gran repercusión emocional. Se ofrece ingreso, aceptándolo.
Durante su ingreso se pasan varias escalas: Y BOCS con resultados propios de TOC y la Escala de Trauma de Davidson con puntuaciones elevadas. Se reajusta tratamiento, refiriendo mejoría progresiva en el estado de ánimo. No vuelve a presentar ideas autolíticas, realizando crítica de las mismas. Refiere mayor control en los pensamientos obsesivos. El equipo de psiquiatría se reúne para discutir sobre el caso y llegar a una conclusión diagnóstica. Tras valorar la diferente sintomatología que presenta la paciente con alteraciones en gran número de áreas de la psicopatología se orienta el caso como Trastorno por Estrés Postraumático con síntomas disociativos y TOC. Se procede al alta aconsejando mantener tratamiento con: fluvoxamina 150mg/noche, risperidona 1,5mg/noche, zonisamida 50mg/noche y rivotril 2mg/noche, seguimiento con Psiquiatría e inicio con Psicología.
Es conocido por todos la relación entre TEPT y suicidio. La presencia de trastornos comórbidos en pacientes con TEPT aumenta el riesgo suicida, los más destacados: depresión mayor, TLP y abuso de sustancias. También aumenta el riesgo presentar gestos suicidas previos. En general, se observa que una historia de traumatización en la infancia se asocia con mayor riesgo de ideación e intentos suicidas. Impidiendo el desarrollo de trastornos comórbidos podría ser una manera eficaz de prevenir el suicidio entre estas personas.
