“NO ME PUEDO CONTENER”. A propósito de un caso.

Anamnesis: Varón de 29 años de edad en Programa de Mantenimiento con Metadona (PMM) desde hace 8 años tras derivación de dispositivo móvil (MAPI) donde había comenzado tratamiento 3 meses antes por dependencia a opiáceos.
Datos biográficos: el menor de tres hermanos. Hermano consumo perjudicial de alcohol y cocaína. Padre fallecido por derrame cerebral y consumo perjudicial de alcohol. Trabaja en el servicio domestico. Estudios hasta 4º de la ESO. Desde hace 4 años trabajos esporádicos.
Historia de Consumo: consumo cannabis desde adolescencia que se mantiene ocasionalmente. Inicio heroína fumada con 21 años. Abstinente actualmente. Posteriormente, consumo cocaína esporádicamente en base y esnifada. Alcohol inicio con 16 años, fines de semana (fundamentalmente cerveza). Desde hace 8 años consumo diario hasta 3 litros.
Pruebas complementarias:
Escala Impulsividad de Barratt: puntuaciones elevadas a nivel cognitivo (20), motor (36) e impulsividad global (21). Puntuación total 79 (punto de corte 32.5).
AUDIT: 21 puntos (problemas físico-psíquicos y probable dependencia alcohólica).
Cuestionario de Sensibilidad al Castigo y Sensibilidad a la recompensa (SCRS): puntuación alta (18) para SR lo que implica niveles elevados de impulsividad.
Escala de Búsqueda de Sensaciones: puntaciones altas para: DES (desinhibición):8, BEX (búsqueda de excitación):8 y SAB (escape de monotonía):6.
Screening for cognitive Impairment in Psychiatry (SCIP): puntuaciones bajas en test aprendizaje palabras, test fluidez verbal, aprendizaje diferido y tarea seguimiento visomotor.
Evolución: en el centro ha mantenido un seguimiento regular, siendo durante estos años el principal problema su dependencia a alcohol. Hace 2 años ingresa en recurso cerrado para retirada de metadona y tras 3 meses es dado de alta sin haber sido posible la desintoxicación. Recae en el consumo de alcohol y comienza a presentar episodios de descontrol de impulsos consistentes en sobreingestas medicamentosas con fines ansiolíticos, fallos mnésicos y deterioro cognitivo asociado.
En la actualidad se realiza un tratamiento supervisado semanal de su medicación y se observa un mayor compromiso con su tratamiento. No obstante, está pendiente de estudio por parte del Servicio de Neurología.
Discusión y conclusiones: se plantea este caso por las posibles causas de deterioro en el paciente que dan lugar a un significativo descontrol de impulsos. Los estudios con animales han demostrado que los opiáceos atraviesan la barrera hematoencefálica y que hay un efecto directo neurotóxico, aunque no existen evidencias de daño en sujetos con dependencia a opiáceos. No obstante, según la literatura, cuando se comparan sujetos en PMM con exconsumidores de opiáceos y no consumidores, los primeros presentan mayores alteraciones cognitivas que los otros dos grupos en varios parámetros (percepción y memoria visual, atención dividida, inteligencia verbal, velocidad cognitiva y psicomotora, memoria de trabajo, toma de decision
