Tratamiento de mantenimiento en monoterapia intramuscular tras un primer episodio psicótico

Mujer de 34 años que acude a Urgencias acompañada de su familia por presentar trastornos de conductas y amenazas autolíticas.
La paciente no cuenta con antecedentes psiquiátricos previos. No presenta antecedentes somáticos de interés.
El padre de la paciente informa de que desde hace unos tres meses, en contexto de conflictiva de pareja, la paciente comienza a estar más irritable, verbalizando contenidos de perjuicio en relación a familia de origen, así como con trastornos de conducta que progresivamente se han ido agravando, hasta ser incontenibles a nivel domiciliario. En el día de hoy la paciente verbaliza amenazas autolíticas, ante lo cual la familia se ve desbordada.
A la exploración psicopatológica, la paciente se encuentra consciente y orientada en las tres esferas, hipoproséxica y parcialmente colaboradora. Vociferante e irritable. Su ánimo es disfórico y presenta un discurso desorganizado. Describe ideación delirante autorreferencial y de perjuicio centrada en entorno familiar, con importante repercusión afectiva y trastornos de conducta graves. Pobre control de impulsos. Verbaliza amenazas autolíticas. Insomnio global en los últimos días.
Se cursa ingreso involuntario para contención y tratamiento.
Durante los primeros días de ingreso la paciente se mostraba irritable y poco colaboradora. El curso del pensamiento estaba acelerado con tendencia al descarrilamiento. Presenta nula conciencia de enfermedad, siendo preciso administrar medicación antipsicótica por vía parenteral.
Superada la fase aguda, persistía hipertimia y labilidad, en ocasiones disforia, pensamiento acelerado y coprolalia. La ideación delirante de perjuicio va siendo progresivamente menos intrusiva y su conducta poco a poco va tornándose más organizada. Comienza a mostrarse más colaboradora en el tratamiento pudiendo sustituir la medicación inyectable por oral. Se inicia tratamiento con olanzapina, por su perfil más incisivo y sedativo, llegando a dosis de 25mg/24h. Dado el predominio de síntomas afectivos introducimos además ácido valproico como eutimzante, hasta llegar a dosis de 1500mg/24h. Una vez que la conducta está más estabilizada, realizamos cambio de antipsicótico a aripiprazol, con vistas a introducción de tratamiento inyectable de larga duración.
Progresivamente el ánimo continúa estabilizándose, el discurso se vuelve organizado y la paciente retoma relaciones con sus familiares. Realiza crítica de la ideación delirante. Se administra primera dosis de aripiprazol depot 400mg vía intramuscular durante los últimos días de ingreso, con buena tolerancia al mismo. Se procede al alta de la paciente tras 31 días de hospitalización.
Desde entonces la paciente ha permanecido estable a nivel psicopatológico. Realiza seguimiento regular en el equipo de salud mental comunitario, con buena vinculación al mismo. Ha mantenido tratamiento con aripiprazol depot 400mg im/30 días y ácido valproico 1300mg/24h. Se encuentra eutímica y su conducta es organizada, lo que hace que haya retomado progresivamente sus actividades habituales, tal y como hacía antes de presentar la crisis. Tras varios meses de estabilidad clínica, es posible retirar progresivamente el ácido valproico, manteniéndose actualmente solo con aripiprazol depot. No ha vuelto a presentar clínica afectiva ni síntomas psicóticos, mantiene buenas relaciones con su familia y su nivel de funcionamiento general se ha normalizado.
