Manejo de hiperprolactinemia secundaria a antipsicóticos: A propósito de un caso.

La hiperprolactinemia es el aumento de los niveles plasmáticos de prolactina -hombres > 20 ng/ml; mujeres >25ng/ml-, los cuales alteran la función endocrina-reproductora. Es más frecuente en mujeres y es la alteración endocrina más prevalente del eje hipotálamo hipofisario. Su etiología puede ser indirecta – fisiológicas, patologías sistémicas y farmacológicas (40%) -, directa -patología del hipotálamo, hipófisis y tallo hipofisario- e idiopática. El uso de antipsicóticos es una de las causas principales de origen farmacológico. Los antipsicóticos bloquean los receptores D2 de las células lactotropas de la adenohipófisis lo que libera a estas células de la inhibición de la dopamina y da lugar a un aumento de prolactina. La oligomenorrea, amenorrea y galactorrea son las manifestaciones más frecuentes. Su diagnóstico es clínico y analítico (prolactina). Su tratamiento consiste en corregir la causa, en caso de ser producida por antipsicóticos, primero se recomienda retirar el fármaco, cambiarlo o en caso de no ser posible valorar introducir un agonista dopaminérgico.
Presentamos el caso de una paciente de 19 años, sin antecedentes somáticos de interés, que ingresa en la sala de psiquiatría del Hospital Provincial de Castellón para estudio de primer episodio psicótico con alteraciones de conducta. En la exploración psicopatológica presenta labilidad emocional, ideación delirante de tipo autorreferencial, de contenido místico-religioso y de carácter megalomaníaco. Alucinaciones auditivas, fenómenos de lectura y difusión del pensamiento. Hiporexia e insomnio casi global. Durante el ingreso evoluciona hacia un estado depresivo, realiza falsos reconocimientos, presenta alucinaciones olfativas y cenestésicas y cambia el contenido de las voces de tipo mandato por alucinaciones sugestivas de un delirio de Cotard. Se introduce progresivamente tratamiento psicofarmacológico con venlafaxina 150 mg y paliperidona 9mg. A las dos semanas la paciente presenta mejoría anímica, no obstante, presenta un delirio de embarazo que se refuerza con la aparición de amenorrea y galactorrea bilateral. Se realiza pruebas de imagen cerebral (RNM, TAC, EEG) y analítica sanguínea destacando una hiperprolactinemia (200,2ng/ml). Se realiza escalonamiento cruzado con aripiprazol hasta 30mg, no obstante, persiste la hiperprolactinemia (177,8ng/ml) y empeora clínicamente, por este motivo se reintroduce la paliperidona hasta 6mg y se administra carbergolina 0.5mg 2 veces a la semana. La paciente evolucionó favorablemente con normalización de los niveles de prolactina, fue dada de alta con diagnóstico de depresión con síntomas psicóticos y se derivó a la USM de referencia donde actualmente se encuentra estable.
Se trata de un caso de hiperprolactinemia secundario al tratamiento con antipsicóticos, en este caso con el uso de paliperidona oral (antipsicótico de segunda generación). Según la evidencia encontrada, el aripiprazol (agonista parcial D2) presenta menor prevalencia de hiperprolactinemia e incluso puede corregirla a bajas dosis, no obstante, en este caso no fue así y además empeoró los síntomas psicóticos. Dada la necesidad de mantener un antipsicótico, a pesar de la controversia del uso de agonistas dopaminérgicos, se introdujo carbergolina 0.5mg/2 veces a la semana durante 4 semanas con remisión de total de la galactorrea y amenorrea. El seguimiento de este caso podría aportar nuevos datos para el manejo de la hiperprolactinemia.
