Debut de clínica psicótica en un varón de 44 años sin antecedentes

Nos derivan de forma preferente desde AP con el motivo de consulta “ansiedad y trastorno del comportamiento y de la alimentación” a un varón de 44 años, casado, sin antecedentes somáticos ni psiquiátricos de interés. Tiene como antecedentes familiares su hermano y su madre con esquizofrenia.
Coincidiendo con el despido del trabajo el paciente comienza a coger comida en la calle, de las mesas de otras personas…y a meterse en casa de la gente. Se presenta con un discurso acelerado y divagatorio, con insomnio, olvidos, amenazando e insultando, con ansiedad por la comida e ideas de perjuicio “me hicieron una jugarreta en el trabajo…” y megalómaniacas “me han hecho varios retratos, soy el arcangel…”, no apreciándose trastorno sensoperceptivo y con conciencia parcial de enfermedad. En un primer momento se le pautó Risperidona 3mg, Clorazepato 10mg y Lormetazepam 1mg a espera de completar estudio somático, con algo de mejoría. Se deriva a neurología donde le piden una analítica completa y una RMN. En la RMN solo se encontró una dilatación ventricular supratentoria. Los datos de la analítica sugerían un proceso infeccioso, por lo que se hizo un cribado, dando positivo para el de sífilis con un valor de RPR de 1/16 en suero y de 1/2 en LCR. Con estos resultados, recibió tratamiento con penicilina G I.V. 4MU cada 4 horas durante 12 días. Tras el tratamiento, la clínica conductual había remitido en su mayoría, Ahora, la clínica depresiva era la predominante con apatía, retraimiento y ánimo triste, pautándosele Sertralina 100mg, con buena respuesta. En la actualidad, después de un año de debut del cuadro, el paciente se presenta con una conducta ajustada y un discurso organizado, predominando los síntomas de ansiedad y los fallos mnésicos, se han probado distintos ansiolíticos con respuesta parcial. Está pendiente de recibir nuevo ciclo de tratamiento con penicilina IV por persistencia de proteínas elevadas en suero. Cuando la clínica psicótica aparece de forma atípica, una edad de presentación tardía o una evolución tórpida debemos considerar la enfermedad orgánica en el diagnóstico diferencial. En el caso de nuestro paciente en un primer momento nos planteábamos un proceso reactivo o disociativo, debido a la coincidencia temporal con el despido en su trabajo, un proceso esquizofreniforme o afectivo, por el contenido megalomanía de sus ideas y por el cambio de un estado de hiperactividad con otro de apatía en un breve espacio de tiempo. La neurosífilis aparece a los 10 o 15 años de la infección por Treponema.
Inicialmente, se presenta irritabilidad, insomnio, hipocondría, inatención, alteraciones cognoscitivas, problemas en cálculo, habla o escritura.Posteriormente, alteraciones del juicio crítico, ideas delirantes megalomaníacas, expansivas, y euforia. Al avanzar la enfermedad el cuadro delirante afectivo evoluciona a un síndrome demencial y apatía, que es el estado en el que se encuentra nuestro paciente actualmente. El diagnóstico diferencial es difícil si no se realiza el estudio serológico en LCR.
