Papel de la terapia ocupacional en la unidad de hospitalización de salud mental. A propósito de un paciente trastorno mental grave con ideas autolíticas.

En multitud de ocasiones el trabajo realizado por la terapeuta ocupacional en la UHSM suele pasar desapercibido, sin realizar una adecuada valoración del papel fundamental de este trabajo en la recuperación del paciente.
En esta ocasión se trata de un paciente varón de 54 años, divorciado, padre de 4 hijos, vive sólo tras morir su madre hace unos 6 meses, agricultor de profesión en la actualidad en desempleo. El paciente tiene antecedentes de Trastorno afectivo bipolar e ingresa por descompensación depresiva secundaria a una idea delirante y con ideas autolíticas persistentes.
Inicialmente no realiza demandas expresas de actividad, verbalizando quejas cognitivas y atencionales. En principio se le propone participación en los grupos terapéuticos, incrementando progresivamente su participación e interviniendo de manera más activa. También consigue probar por iniciativa propia nuevas actividades que previamente rechazaba por sentimiento de incapacidad, reforzando su autoestima con una ejecución satisfactoria.
Tras una primera evaluación, se diseña un plan terapéutico de salud mental, constituido por las siguientes actividades: Grupo de Buenos días, grupo de hábitos saludables, relajación, actividades de estimulación cognitiva y actividades manuales.
Para la valoración y recogida de datos se utilizó: la observación directa, la entrevista personal, listado de intereses no estandarizado y 3 escalas; sobre perfil de habilidades de la vida cotidiana (LIFE SKILL PROFILE), actividades instrumentales de la vida diaria (LAWTON Y BRODY), escala de valoración cognitiva (PFEIFFER y MINI EXAMEN COGNOSCITIVO DE LOBO). Dichas escalas se realizan en el momento del ingreso y momento del alta.
Mediante las anteriores escalas se identifican las áreas más deficitarias sobre habilidades y actividades instrumentales de la vida diaria que son áreas de comunicación–contacto social (donde predomina un gran aislamiento y abandono total de actividades de ocio y sociales) y el área de vida autónoma (precisando mayores ayudas para la limpieza del hogar, elaboración y provisión de comidas y cuidados de la higiene y aspecto personal) con una puntuación de 12/24 y 14/28 respectivamente. Dichas áreas se trabajan en el plan terapéutico diseñado, obteniendo una notable mejoría en el momento del alta.
Resaltar con este caso clínico la importancia del trabajo interdisciplinar en los pacientes TMG con ideas autolíticas, incluyendo el papel de la terapia ocupacional en la identificación de los déficits del paciente y en el diseño de un plan terapéutico enfocado a los mismos para acelerar y conseguir la mejoría integral del paciente.
