Benzodiacepinas y gas butano. A propósito de un caso.

Título:
Benzodiacepinas y gas butano. A propósito de un caso.
Introducción:
El suicidio se ha convertido en un problema importante de salud pública. Según la OMS más de 800 000 personas se suicidan cada año, lo que representa una muerte cada 40 segundos. El suicidio es la segunda causa principal de defunción en el grupo etario de 15 a 29 años. Entre sus factores de riesgo se encuentran los trastornos mentales. Más del 90% de las personas que se suicidan presentan un trastorno mental diagnosticado. La depresión supone el diagnóstico más frecuente (80%).
El caso que se describe en este trabajo es el de un varón de 55 años que ha realizado una tentativa suicida mediante la ingesta de fármacos benzodiacepínicos e inhalación de gas butano en el contexto de un Trastorno Depresivo Mayor con síntomas Psicóticos.
Descripción del caso:
Se trata de un varón de 55 años casado, padre de dos hijas. Camarero de profesión. Cabe destacar tentativa autolítica previa de características similares a la expuesta a continuación. Es derivado para valoración por la especialidad de psiquiatría por tentativa de suicidio de alta letalidad, utilizando como método, la ingesta de fármacos ansiolíticos e inhalación de gas butano. En cuanto a la intencionalidad suicida el paciente expone la misma en el contexto de una ideación delirante de daño y perjuicio que pone en figura de sus compañeros de trabajo, así como la presencia de alteraciones sensoperceptivas de tipo auditivo egodistónicas, todo ello enmarcado en una clínica afectiva de características depresivas. La rescatabilidad de la tentativa ha sido moderada, pues su mujer se encontraba en domicilio. Planificación del acto poco elaborada, si bien no realiza crítica alguna de la autolesión minimizando el riesgo y las posibles consecuencias del acting. Su actitud ante el resultado de la autolesión resulta ambivalente, por una parte de alivio y por otra parte de frustración al no conseguir el propósito de su acto.
La evolución del paciente pese a tratamiento antidepresivo y antipsicótico ha sido tórpida con números altibajos anímicos, si bien la clínica psicótica y delirante ha ido disminuyendo hasta su remisión.
Discusión y conclusiones:
La valoración del riesgo de suicidio es una de las tareas más relevantes y difíciles de la psiquiatría de urgencias, que constituyen aproximadamente 1 de cada 5 urgencias psiquiátricas. Destacamos el suicidio auténtico: se caracteriza por el empleo de un procedimiento eficaz. El perfil es un varón entre 40-60 años. La proporción en cuanto al sexo es varón/mujer: 3/1. Respecto a los antecedentes familiares el 25% de las personas que realizan un intento de suicidio tienen antecedentes. En cuanto a los antecedentes personales entre el 50-80% de los que consuman un suicidio habían realizado un intento previo. Los trastornos psiquiátricos que se asocian con más frecuencia a los intentos de suicidio son el Trastorno Depresivo Mayor. En caso de asociarse con clínica de ansiedad, ideación delirante y sentimientos de autodespreciación, aumentan así el riesgo autolítico.
Bibliografía:
1.-Manual del Residente de Psiquiatría. Tomo II. Área de conocimiento 9. Urgencia psiquiátrica e intervención en crisis. M. Gutierrez Fraile, Vitoria. Capítulo 1. Auto y heteroagresividad aguda. Suicidio, páginas 1269-1280. M. S. Geijo Uribe. Hospital Clínico Universitario, Valladolid.
2.-Informe mundial de la OMS. Prevención del suicidio: Un imperativo global.
