Entre el miedo y el deseo

Hombre de 54 años, sin antecedentes de Salud Mental, que acude derivado desde Atención Primaria por depresión que no mejora tras tratamiento.
Acude a consulta acompañado de su mujer, quién habla durante la entrevista. Refieren que desde mediados de octubre presenta estado de ánimo triste. No remarcan un desencadenante previo aparente, aunque realizan una ligera asociación con el trabajo. Comentan que en el último tiempo el cuadro se ha agravado por la presencia de ideas autolíticas. Ideas en forma de fobias de impulsión “yo estoy en el trabajo y de pronto se me viene a la cabeza meter la mano en la máquina…o voy con el coche y se me pasa echarme afuera de la carretera…o tirarme por el balcón de la casa” Expresa en reiteradas ocasiones “yo no sé por qué pienso eso”, comenta no poder controlarlas y no querer pensarlas. Estas ideas le ocasionan gran angustia y van acompañadas de una fuerte expresión emocional.
Refiere su mujer que no sale de casa, que pasa el día de un cuarto a otro de la casa y sin poder estarse quieto, con reducción importante de las horas de sueño desde hace mes y medio. Está acompañado por sus familiares las 24 horas diarias.
A la exploración psicopatológica se muestra consciente y orientado en las tres esferas. Inatento. Colaborador. Quejas subjetivas de concentración y frecuentes pérdidas de memoria a corto plazo. Resto de funciones cognitivas sin alteraciones groseras. Capacidad de juicio conservada.
Aspecto externo cuidado, aunque presenta ojeras llamativas. Tristeza. Apatía. Anhedonia. Desesperanza. Intenso llanto en consulta, que impresiona de incontinencia emocional. Sentimientos de culpa y de inferioridad. Irritabilidad. Ansiedad flotante e irradiada.
Pensamiento rumiativo con contenido anancástico egodistónico con ideas autolíticas en forma de fobias de impulsión. Miedo a perder el control. No hay planificación. No deseos de muerte.
Tendencia al mutismo. Inquietud psicomotriz. Fatigabilidad. No alteraciones en la sensopercepción.
Hiporexia con pérdida de peso. Insomnio de conciliación y de mantenimiento, en total unas 1,5 horas-3 horas al día.
Se intuye personalidad obsesiva. Buen apoyo familiar.
Realizó tratamiento con Sertralina sin apreciar cambios. Una vez en nuestras consultas, dada la intensa sintomatología, se decide iniciar Clomipramina, alcanzando dosis de 112,5mg. Además, se introdujo Quetiapina 300mg de liberación prolongada.
Destacar la importancia en diferencia la naturaleza de las fobias de impulsión. El contenido de una fobia impulsiva consiste en elmiedo a la posibilidad de realizar un acto contra sí mismo. Manifestándose de forma dominante y monosintomática, con las características de un trastorno obsesivo-compulsivo. Es la diferencia psicopatológica entre el temor de perder el control ante un impulso autodestructivo y el deseo claro de llevar a cabo una acción contra sí mismo. En la práctica diaria, a veces existen ambas vivencias (temor y deseo) y de esta forma se complica la valoración del riesgo suicida potencial.
F32.2 Episodio depresivo grave sin síntomas psicóticos
