“Al principio no podía, ahora no quiero”: intento autolítico grave en la adolescencia, a propósito de un caso.

Introducción
La pandemia COVID19 no ha afectado únicamente a la salud orgánica, si no que ha repercutido a la salud mental de diversos grupos poblacionales, entre ellos, los adolescentes. La enfermedad mental es considerada de manera general un fuerte valor predictor de suicidio. El comportamiento suicida supone, en general, un problema de salud a escala mundial y engloba la interacción de múltiples factores. El índice de intentos autolíticos en adolescentes ha aumentado vertiginosamente en los últimos años y la OMS describe el suicidio como segunda causa de muerte en adolescentes y adultos jóvenes.
Descripción del caso
Se recibe en el SUH paciente de 14 años de edad, sin antecedentes somáticos reseñables. Cuando tenía 8 años acudió al psicólogo de USMIJ en relación a divorcio parental. Convive con su madre, la pareja actual de ésta y un medio hermano de otra pareja anterior de la madre. Tiene una medio hermana de una nueva relación de su padre, en principio con buena relación.
La paciente es traída por el 112, que fue avisado por su madre tras encontrarla muy somnolienta e incapaz de articular palabra en su dormitorio esa misma mañana. Permanece somnolienta unas horas, tras las que relata sobre ingesta de medicación variada perteneciente a su madre afecta de Esclerosis Múltiple con clara intencionalidad autolítica, así como múltiples cortes superficiales recientes en antebrazos. Refiere que desde la cuarentena empezó a encerrarse en su cuarto, para jugar a videojuegos, anulando progresivamente todo contacto social. Una vez levantado el confinamiento, se siente incapaz de salir a la calle y de ir al instituto pues se siente sobrepasada por las situaciones sociales y cada intento deriva en crisis de ansiedad “antes no podía salir y ahora no quiero”. Refiere bajo ánimo y pocas ganas de continuar con vida, habiendo meditado la sobreingesta durante la noche para dificultar que alguien pudiera socorrerla. Refiere haberlo intentado del mismo modo en otras dos ocasiones meses atrás sin éxito y sin conocimiento de familiares.
Niega desencadenante claro del evento.
A la exploración psicopatológica se encuentra consciente y orientada, presenta un discurso espontáneo, parco, con frases cortas, y aplanamiento afectivo durante el mismo. Refiere bajo ánimo, apatía, anhedonia, aislamiento social. Ansiedad basal con picos vegetativos especialmente en contexto social. Agorafobia. No alteraciones sensoperceptivas ni en la esfera psicótica. Sobreingesta medicamentosa con intencionalidad autolítica sin realizar crítica del evento, sin mostrar arrepentimiento. Autoagresividad en forma de cortes superficiales. Juicio de realidad conservado.
Se decide ingreso voluntario de la paciente para inicio de tratamiento con idea de seguimiento estrecho en unidad de salud mental infanto-juvenil.
Conclusiones
– Los adolescentes componen un grupo frágil a nivel de salud mental.
– La pandemia COVID19 ha afectado en general a la salud mental de la población.
– El abordaje de la ideación suicida en la adolescencia es complejo debido a las dificultades para recabar información.
– Los comportamientos suicidas en la adolescencia continúan suponiendo un problema grave para la salud pública.
