Efecto Werther y Trastorno de personalidad

El suicidio actualmente, es uno de los mayores problemas de salud pública, es la tercera causa de muerte en el grupo de edad de entre los 15 a los 29 años (16.36% de los jóvenes fallecidos en 2013). El ‘efecto Werther’ se refiere a la conducta mimética del acto suicida, haciendo referencia así a la polémica novela “Las penas del joven Werther” de Goethe, en 1774. La población más susceptible a esta influencia es aquella más vulnerable y ambivalente, como pueden ser, los adolescentes y los jóvenes, las personas que padecen trastornos de personalidad y consumo de tóxicos. Durkheim, consideraba que la imitación no se debía al efecto contagio que suponía hacer públicos los suicidios sino a que las condiciones sociales de algunos lugares, que eran las que provocaban que la gente se suicidara.
El objetivo del caso es exponer la vulnerabilidad a la imitación de las conductas suicidas de los jóvenes con trastorno de personalidad y consumo de drogas.
Exponemos el caso de 4 jóvenes de 18 a 21 años (3 mujeres y 1 hombre) del mismo grupo de amigos que tras el fallecimiento por suicidio de un chico de 20 años en los 2 meses siguientes realizan conductas suicidas mediante la ingesta de medicación que encuentran en casa y consumo de diferentes drogas. Las dos pacientes de 21 años, planificaron al primer mes de aniversario del fallecimiento del amigo, la ingesta de drogas y medicación y dejan una nota de despedida explicando los motivos. Las pacientes precisaron hospitalización en unidad de agudos de salud mental, una paciente desarrollo una miocarditis secundaria a tóxicos, durante la hospitalización realizan tratamiento psicoterapéutico y son evaluadas, llegándose al diagnóstico de Trastorno límite de personalidad y Trastorno por consumo de múltiples drogas.
El paciente 20 años, realizó ingesta medicamentosa al mes del aniversario pero no precisó hospitalización, realizó seguimiento ambulatorio por Hospital de día, durante el proceso terapéutico se diagnosticó de Trastorno esquizoide de personalidad.
La paciente de 18 años, precisó hospitalización por ideación autolesiva estructurada con riesgo de paso al acto a los 2 meses, se inició tratamiento psicoterapéutico y se diagnosticó de trastorno personalidad límite y consumo perjudicial de drogas.
Los 4 jóvenes continúan seguimiento ambulatorio tanto por la unidad de salud mental comunitaria como por el centro de tratamiento de adicciones.
Observamos en la serie de casos expuesta, la vulnerabilidad de los jóvenes que padecen trastornos de personalidad y consumo de drogas a las conductas suicidas, por lo que se deben identificar los factores de riesgo para la prevención de las mismas y seguir trabajando en la adecuada información de los actos suicidas ya sean consumados o no, para evitar los fenómenos de imitación. Algunas investigaciones científicas parecen corroborar que, a pesar de la existencia de un efecto contagio, la forma y el contenido de las informaciones puede provocar un efecto preventivo que ayudaría a disminuir los episodios de imitación y a prevenir las conductas suicidas y los suicidios consumados.
