Síndrome catatoniforme: a propósito de un caso.

INTRODUCCIÓN
El síndrome catatónico comprende una serie de signos y síntomas motores y conductuales, entre los que se encuentran la catalepsia, flexibilidad cérea, estupor, rigidez, agitación, mutismo, negativismo, ambitendencia, estereotipias y ecosíntomas. La aparición de los cuadros catatónicos es frecuente en los cuadros esquizofrénicos, trastornos afectivos, en alteraciones de los ganglios basales, límbicas y diencefálicas, y en otros cuadros neurológicos, de base inicialmente orgánica o secundarios a trastornos metabólicos, tóxicos o farmacológicos.
CASO CLÍNICO
Mujer de 39 años sin antecedentes de interés a nivel somáticos ni psiquiátrico. Acude al área de Urgencias de Psiquiatría derivada de su hospital de referencia donde fue atendida en primer momento por alteraciones conductuales. La paciente protagonizó episodio de agitación en domicilio y fue trasladada al hospital donde le realizaron todo tipo de exploraciones complementarias con resultados normales: hemograma, bioquímica, cribado de tóxicos en orina, TAC de cráneo y punción lumbar. Durante su estancia hospitalaria presentó un curso fluctuante de su sintomatología, pasando de la normalidad, al mutismo o a la agitación, siendo necesaria la contención mecánica y farmacológica con benzodiazepinas.
Durante su estancia en Observación mantuvo evolución fluctuante, en ocasiones agitada, con conductas desorganizadas y vociferante, en otras mutista, sin mantener la mirada y no participando en la entrevista. Ante la imprevisibilidad de la agitación psicomotriz es preciso administrar en varias ocasiones diazepam IM y haloperidol IM.
Dada la situación clínica y ante la ausencia de hallazgos somáticos que justifiquen el cuadro psicótico, se procede al ingreso involuntario en la Unidad de Hospitalización con juicio clínico de Trastorno Psicótico a estudio (funcional vs orgánico).
La pareja de la paciente, como informador principal de la familia, refería que en las semanas previas a este episodio había notado cambios de comportamientos en la paciente, mostrándose en ciertos momentos suspicaz, desconfiada e irritable. Lo relaciona con varios estresores recientes (mala relación con familia de origen, empleo, oposiciones…). En este contexto había tenido varios episodios de crisis de ansiedad en días previos.
Durante los primeros días de ingreso permanece fluctuante a nivel conductual, presentando episodios de agitación y otros de estupor catatoniforme y mutismo. La evolución posteriormente es favorable, remitiendo los episodios de agitación psicomotriz y manteniéndose estable el nivel de conciencia y de atención. Finalmente es dada de alta con diagnóstico de Episodio Catatoniforme resuelto. Se le ofrece vinculación a Unidad de Salud Mental Comunitaria para mantener seguimiento y revisiones.
CONCLUSIONES
La catatonía es un síndrome no específico asociado a diversas etiologías, tanto orgánicas como psiquiátricas, de ahí la dificultad de filiar el origen de estos cuadros, debiendo realizarse un amplio despistaje orgánico en primer lugar.
Por otro lado, la variabilidad de síntomas y signos que se pueden presentar en el síndrome catatónico y la imprevisibilidad ante la fluctuación de los mismos hace igualmente complejo el diagnóstico de este cuadro.
