“En el fin del mundo”

INTRODUCCIÓN
Han sido múltiples las líneas de evidencia que indican que la enfermedad por coronavirus 2019 ha tenido graves efectos psicológicos y sociales. Probablemente estos efectos persistan meses y años. Se asocia la situación con angustia, ansiedad, miedo, depresión, insomnio… que unido al aislamiento social y la incertidumbre agravan o propician trastornos psiquiátricos en la población que consecuentemente es más vulnerable a las conductas suicidas. Mi objetivo es la descripción de un caso clínico en el que estos síntomas conllevaron un acto suicida en la paciente.
CASO CLÍNICO
Paciente mujer de 62 años que acude al servicio de urgencias el 24 de Abril de 2020 tras autointoxicación medicamentosa. La paciente refiere que desde el inicio del confinamiento ella y su marido han estado muy angustiados, de hecho, estaban convencidos de que iban a “morir” y de que era “el fin del mundo”. Manifiesta angustia constante con bajo estado de ánimo. Presenta insomnio global y una pérdida ponderal de 8 kg.
Reside con su marido en ámbito rural. Tiene tres hijas independizadas. Trabaja en servicio de limpieza del ayuntamiento de su pueblo. Antecedentes de consulta en psicología hace 10 años tras fallecimiento de su madre. Actualmente en tratamiento con Alprazolam 0.25mg pautado por su MAP.
Al alta de urgencias la paciente regresa a domicilio y comienza seguimiento en consultas externas (tanto con psiquiatría como con psicología) siendo precisa la instauración de tratamiento con sertralina dada la sintomatología depresiva moderada-grave que presenta. Desde primera entrevista realiza crítica de lo acontecido reconociendo que en aquel momento la situación en su domicilio era catastrófica. Su marido presentaba los mismos síntomas y además estaban pendientes de la realización de pruebas diagnósticas en relación a un nódulo pulmonar.
La paciente presenta una buena respuesta al tratamiento psicofarmacológico y psicoterapéutico habiendo recuperado en la actualidad su funcionalidad previa.
DISCUSIÓN
La crisis de COVID-19 puede aumentar las tasas de suicidio durante y después de la pandemia. Es probable que las consecuencias para la salud mental de la crisis de COVID-19, incluida la conducta suicida, estén presentes durante mucho tiempo y alcancen su punto máximo después de la pandemia real.
Para reducir los suicidios durante la crisis del COVID-19, hay que disminuir el estrés, la ansiedad, los miedos y la soledad en la población en general.
La salud mental se ha mantenido en un segundo plano y debería haber campañas tradicionales y en las redes sociales para promoverla.
BIBLIOGRAFÍA
– Psychiatric disorders and suicide in the COVID-19 era. Leo Sher. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7337853/
– Global mental health and COVID-19. Lola Kola. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7266571/
– The impact of the COVID-19 pandemic on suicide rates. Leo Sher, M.D. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7313777/
