Un disco rayado: a propósito de un caso de alucinaciones musicales

Introducción:
Se desconoce la prevalencia de las alucinaciones musicales, pero se han descrito con más frecuencia en mujeres de edad avanzada, y con temática religiosa o folclórica. Se clasifican en orgánicas (origen otológico o cerebral: hipoacusia, epilepsia lóbulo temporal, tóxico-metabólico, lesiones vasculares / tumorales) o psiquiátricas, siendo éstas poco frecuentes y en su mayoría asociadas a diagnóstico de esquizofrenia, depresión o trastorno obsesivo-compulsivo. Denominamos “obsesiones musicales” a las percepciones musicales que surgen en el seno de una neurosis obsesiva o trastorno obsesivo compulsivo.
Objetivos:
Profundizar en el estudio de las alucinaciones de contenido musical.
Métodos:
Revisión de la literatura acerca de las alucinaciones musicales, etiología, fisiopatología, aproximación diagnóstica y opciones terapéuticas. Se acompaña de la presentación clínica de una paciente en seguimiento en centro de salud mental con diagnóstico de episodio depresivo con síntomas psicóticos.
Resultados:
Mujer de 37 años en seguimiento ambulatorio con diagnóstico de depresión recurrente. No presenta antecedentes médico-quirúrgicos. Respecto a los antecedentes psiquiátricos destaca ingreso hospitalario a los 33 años tras episodio de sobreingesta medicamentosa, con diagnóstico al alta de episodio depresivo grave con síntomas psicóticos. Posteriormente realiza seguimiento ambulatorio irregular durante 3 años con toma errática de medicación que se sigue de varias recaídas depresivas en rango moderado (sin clínica psicótica) y con buena respuesta a la reintroducción del tratamiento psicofarmacológico. No obstante, a los 36 años precisa un nuevo ingreso hospitalario con diagnóstico al alta de episodio depresivo con síntomas psicóticos. En esta ocasión, al margen de clínica afectiva y en la esfera psicótica similar al primer episodio (ánimo depresivo, llanto fácil, apatía, anhedonia, retraimiento social, cinofilia, ideación delirante de perjuicio, autorreferencialidad, fallos cognitivos y sueño irregular), presenta alucinaciones auditivas en forma de voces comentadoras y melodías musicales. Como pruebas complementarias se realiza analítica en rango de normalidad, detección de tóxicos negativa, RM cerebral sin alteraciones significativas y electroencefalograma con signos de afectación focal irritativa en región temporal izquierda sobre una actividad de fondo de valores normales. Es valorada por el Servicio de Neurología que descarta que la clínica se relacione con este hallazgo neurofisiológico. Se instaura tratamiento con escitalopram 10 mg DMD y aripiprazol 30 mg DMD, fármacos con los que la paciente había experimentado buena respuesta en el pasado. Se objetiva mejoría clínica progresiva, con desaparición de la sintomatología afectiva, así como de la ideación delirante, autorreferencialidad y voces. Se mantienen no obstante en el tiempo las melodías, que describe como intrusivas, se intensifican en contexto de ansiedad e impresionan más de tener un origen obsesivo; realiza crítica adecuada de las mismas y no elabora interpretaciones delirantes al respecto. 6 meses después del ingreso se inicia retirada progresiva de aripiprazol sin reaparición de la clínica psicótica y paulatinamente las melodías se tornan menos recurrentes e intrusivas.
Conclusiones:
Es importante establecer un diagnóstico preciso cuando nos encontramos con percepciones musicales, descartar un origen orgánico y diferenciar lo que entendemos como “alucinaciones musicales” en contexto de psicosis de las “obsesiones musicales” más propias de la neurosis.
