Sin salida: Intento de suicidio en contexto psicótico

PRESENTACIÓN DEL CASO
Se trata de un paciente de 36 años, que es acompañado a Urgencias por su padre, con quien convive, ya que al volver a casa por la noche, éste se encuentra la puerta del domicilio cerrada con llave puesta por dentro y la cadena echada, logra entrar y encuentra al paciente dormido en su cama, con un cuchillo a su lado y con una nota de despedida dirigida a la familia.
El paciente refiere malestar psicológico desde hace más de dos meses en relación con problemática con su pareja. Inicia sospechas de infidelidad de forma paulatina en los últimos meses, abandonando progresivamente actividades y familia, para dedicarse al control de su pareja, acumulando “evidencias” e interpretando los mensajes literales de forma autorreferencial y de perjuicio (“no me lo decía con palabras, era más el lenguaje no verbal …los gestos, las insinuaciones, dobles mensajes… si decían que quedaban a asar pescado, me daban pistas sobre cómo iban a matarme”).Posteriormente, el paciente comenta a su padre que todo su círculo de amistades se está acostando con su ex “porque es la que controla todo…se han puesto de su parte…les ha convencido de que me he portado mal con ella…me miran mal y me amenazan…suben cosas a Facebook y Youtube”.
En cuanto al intento autolítico el paciente lo describe como no planificado, sino que ese día, se vio acorralado y sin salida, temía que fueran a por él a su casa y “estaba cansado de luchar por mi inocencia y de sufrir”.
Durante el ingreso, va desapareciendo la angustia y admitiendo su estado de las últimas semanas como anómalo “creo que estaba paranoico”, así como la necesidad de cambios al alta “tengo que mejoran mi autoestima y tener más estabilidad”.
El diagnóstico al alta fue de trastorno delirante.
CONCLUSIÓN
En relación a este caso, queremos tratar sobre la posible banalización de la conducta suicida y de la pregunta que se suele realizar en relación a ella “¿cree que de verdad quería matarse, o que lo hizo por llamar la atención?”, haciendo hincapié en las siguientes ideas erróneas sobre el suicidio:
-Hay muy pocas personas que se suicidan así que no es un problema importante (cuando en España es la principal causa externa de muerte y su cifra es el doble que las producidas por accidentes de tráfico).
– La persona que se suicida quiere morir (cuando en realidad la persona que se suicida, no quiere morir, quiere dejar de sufrir).
-El suicidio no se puede prevenir.
En cuanto al riesgo suicida en pacientes psicóticos se ha visto un mayor riesgo en los estadios precoces, sobre todo en el periodo de un mes antes y dos meses después del primer contacto con Salud Mental. Asimismo, se objetivó que el riesgo de suicidio después de un intento en el primer año fue de 1.6% y a los 5 años de 3.9%.
