Relaciones de apego traumáticas y riesgo de suicidio

Introducción: El Trastorno Límite de la personalidad se caracteriza por un patrón de inestabilidad en las relaciones interpersonales, en la autoimagen y una elevada dificultad en la capacidad de regulación emocional junto con una marcada impulsividad. En la adolescencia se pueden empezar a observar algunos de estos rasgos disfuncionales de personalidad que posteriormente pueden llegar a configurarse como un Trastorno Límite de la Personalidad. Las conductas autolesivas son características de dicho trastorno al igual que la conducta suicida que en muchas ocasiones puede llegar a consumarse. En los menores el papel de la familia es de elevada importancia puesto que un apego seguro junto con una buena capacidad de mentalización por parte de los progenitores pueden ser factores protectores de dicho trastorno.
Objetivos: 1) Realizar un perfil del paciente, 2) Describir la intervención realizada y 3) Describir las dificultades que se han presentado.
Metodología: Estudio de caso único (N=1). Mujer de 14 años, sin antecedentes previos de salud mental que acude desde septiembre de 2016 a la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil derivada desde pediatría. Es la tercera de cuatro hermanos, todos de la misma madre y de diferentes padres. En la actualidad la menor reside con sus hermanos (hermano de 22 años, hermana de 18 años y hermano de 8 años con Síndrome de Down), su madre y la nueva pareja de ésta, en un piso de acogida puesto que fueron desahuciados. Las dificultades psicológicas que motivan la derivación a la Unidad de Salud Mental (ansiedad, autolesiones en forma de cortes en ambos antebrazos y pseudoaluciones auditivas) se inician en el contexto del comienzo del curso escolar tras haber sufrido bullying el año anterior. Durante las primeras entrevistas se observan conflictos intrafamiliares principalmente entre la madre y la paciente, con invalidaciones constantes y la asunción de un rol que no corresponde con su edad, asumiendo el cuidado del hermano menor y encargándose de la mayoría de las tareas del hogar. Se realiza seguimiento individualizado desde psicología y psiquiatría junto con la participación a grupo psicoterapéutico de regulación emocional. Desde psicología se ha intentado llevar a cabo una intervención familiar sin éxito, puesto que la madre no acudía a las citas. La menor ha sido ingresada en dos ocasiones en la Unidad de Hospitalización breve por sobreingesta medicamentosa, la última de 6 gramos de paracetamol y 10 comprimidos de ibuprofeno de 600mg, ambas en contexto de discusión familiar.
Resultados: A pesar de los esfuerzos realizados para llevar a cabo una adecuada intervención psicoterapéutica se observan elevadas dificultades debido a la pobre implicación de la familia. La paciente no acude a las últimas entrevistas individuales ni grupales a la vez que deja de asistir al Instituto. Finalmente se logra realizar una entrevista y se les comunica que se informará a los Servicios Sociales si continúa esta situación de negligencia.
