Psicosis e ideas de muerte. A propósito de un caso.

.- FILIACIÓN: Mujer de 19 años, convive con madre, la pareja de ésta y hermana de 24 años, en la vivienda propiedad de la pareja de su madre. No finalizó los estudios de la Enseñanza Secundaria Obligatoria. Soltera, sin hijos, ni pareja. Pobre grupo social.
.- ANTECEDENTES PERSONALES: No alergias medicamentosas conocidas. Obesidad (IMC 28). Sin antecedentes de interés. En cuanto a los antecedentes personales psiquiátricos, consta asistencia a los 15 años a Psicología Clínica Infanto-Juvenil en dos ocasiones, tras lo que abandonó el seguimiento de motu propio, siendo diagnosticada de Fobia Social.
.- ANTECEDENTES FAMILIARES: Hermana a seguimiento por Psicología Clínica de la misma USMIJ en contexto de un Trastorno de adaptación reactivo a una ruptura sentimental, de buena evolución y alta posterior. En la actualidad, madre a seguimiento por psicología de los Servicios Sociales de zona. Primo segundo diagnosticado de Esquizofrenia Paranoide y un primo tercero con diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista de 13 años.
.- EVOLUCIÓN: En una primera entrevista la joven hace un discurso centrado en las vivencias de los últimos meses, donde se expone la presencia de sintomatología compatible con un episodio psicótico. Tras ello, es necesaria la realización de varios ajustes farmacológicos hasta lograr una parcial remisión de los síntomas, precisando un ingreso hospitalario en la Unidad de Corta Estancia de Teruel, donde se contiene la forma más aguda de la enfermedad.
Sin embargo, a las dos semanas, inicio de sintomatología depresiva franca, con reactivación de la sintomatología psicótica de forma más atenuada y con presencia de ideas delirantes de ruina, pérdida. Ansiedad psicótica, con inicio de consumo enólico de forma impulsiva para su mitigación. Sintomatología negativa marcada, unido a estresor familiar de ruptura sentimental de la madre y cambio de domicilio. Situación que sobrepasa los recursos de afrontamiento de la joven, con aparición de ideación autolesiva activa y marcados sentimientos de desesperanza.
Por ello, procedemos a la realización de cambio de tratamiento antipsicótico previo ante la pobre respuesta por Cariprazina a dosis de 6mg 1-0-0, Vortioxetina 20mg 1-0-0 y Quetiapina de liberación prolongada 300mg 0-0-1.
Tras la instauración completa del tratamiento de forma óptima, y el acompañamiento psicoterapéutico hacia la paciente y la madre, permite que se logren una marcada mejoría en las alteraciones conductuales y de la impulsividad, un buen control del consumo tóxico. Desaparición de las ideas de muerte y de la ideación autolesiva planificada, de la sintomatología de la esfera psicótica y delirante, mejoría de la angustia, todo ello unido a una regulación de los biorritmos circadianos y del apetito, con descenso del peso de forma progresiva y controlada por el personal de enfermería de salud mental.
