Cambio caracterial en neurosífilis

Introducción: a propósito de un caso de neurosífilis, que actualmente no es una patología muy frecuente, pero que hay que tener presente debido al fácil tratamiento causal, revisamos psicopatología y cambio caracterial en dicha patología. Esta patología conlleva un síndrome neurológico específico, con disartria, exaltación de reflejos y alteraciones pupilares, entre otros síntomas.
Según las descripciones del psiquiatra Castilla del Pino, la sintomatología neuropsiquiátrica presente en el debut de la clínica de neurosífilis terciaria puede darse en cuatro formas. Primera, como síntomas neurológicos simplemente (ejemplo, disartria). Segunda forma, como “síndrome neurasteniforme” (alteración de memoria de fijación, dificultad de concentración, irritabilidad). Tercera forma, como “síndrome amnéstico” (alteración de memoria de fijación, embotamiento, confusiones de fechas y nombres, falta de conciencia de enfermedad, desobediencia a normas de comportamiento). Y última forma, como “síndrome maníaco” (humor exaltado, pero “sin la gracia del maníaco, euforia tonta, vacía..”). Por último, como indica el autor, de no ser tratada termina en “demencia profunda” y muerte.
Descripción del caso: presentamos el caso de un paciente de 60 años, que se encuentra ingresado en Enfermedades Infecciosas con diagnóstico de neurosífilis para realizar tratamiento con penicilina. El paciente presenta alteraciones de conducta en forma de episodios de agresividad desde hace aproximadamente dos semanas. No presenta antecedentes de Salud Mental. Vive con su pareja, no hijos, ha trabajado como vaquero hasta los 40 años (crisis económica).
Realizamos entrevista con la pareja del paciente, puesto que el paciente se muestra poco colaborador, con respuestas monosilábicas y hostil en la entrevista. La pareja refiere cambio caracterial desde hace dos semanas, con episodios de agresividad hacia ella, “empezaba a insultarme, se ponía muy agresivo, nunca había sido así…”. Durante su ingreso, presentaba dichos cuadros sobre todo por las noches, precisando medicación antipsicótica y contención mecánica por episodios de agitación.
A la exploración el paciente se encuentra desorientado en tiempo y espacio, no en persona. Contacto hostil, escasa colaboración, con respuestas evasivas y monosilábicas, con aumento de latencia de respuesta. No se pueden descartar alucinaciones en el momento de la entrevista. Refiere ánimo triste de larga data. No ideación auto ni heterolesiva. Sueño conservado con medicación.
Se introdujo tratamiento psicofarmacológico con haloperidol gotas (10-10-20), tras escasa respuesta inicial a tratamiento con levomepromazina, que fue efectivo, permitiendo sueño nocturno adecuado, y no incidencias conductuales importantes durante el día.
Discusión: Tras revisar bibliografía y descripción de psicopatología descrita por el Dr. Castilla del Pino, concluimos, como juicio clínico, un cambio caracterial de origen orgánico en el contexto de neurosífilis. Es una patología poco frecuente en la actualidad, pero la cual debe incluirse en el diagnóstico diferencial de pacientes de edad media que presenten un síndrome psicoorgánico, sobre todo debido a que presentan un tratamiento curativo como es la penicilina, si bien, como hemos comentado en el caso descrito, las alteraciones de conducta debidas al cambio caracterial que se presenta, podrían manejarse con otros psicofármacos añadidos al tratamiento mientras el paciente presente dichas alteraciones.
Bibliografía:
– Castilla del Pino, C. Obras completas VII. Introducción a la psiquiatría 2. Ed 1. UCOPress, Editorial Universidad de Córdoba. 2011.
