PO26-C-71 Patología psiquiátrica, exlusión social y prisión: a propósito de un caso Introducción

Introducción
La patología psiquiátrica en la población reclusa española tiene una prevalencia cinco veces superior que en la población general. Esta mayor prevalencia se ha relacionado con la situación de exclusión social en la que se hayan muchas personas con patología psiquiátrica y la conexión existente entre la marginación social y la prisión.
Caso clínico
Solicitan valoración de varón de 48 años que se encuentra pendiente para ingreso en traumatología para ajuste de psicofármacos. Como antecedentes psiquiátricos destaca historia de adicción a múltiples tóxicos y una psicosis inducida por tóxicos en 2013. Vive en la calle desde hace seis meses tras haber cumplido condena en prisión y refiere consumir actualmente sólo alcohol. Se ajusta la medicación de cara al ingreso en traumatología y se recomienda valoración durante el mismo por Trabajo Social y Psiquiatría de Enlace.
Discusión
Los reclusos con patología psiquiátrica grave presentan una mayor dificultad para integrarse en la prisión, lo que les convierte en víctimas de abusos y les dificulta poder ejercer los mismos derechos en igualdad de condiciones que otros presos. Por ello, tienen dificultades para acceder a actividades dentro de prisión que les permita acceder a permisos penitenciarios que faciliten su reinserción en la sociedad.
La patología dual y los trastornos psicóticos son las patologías más frecuentes entre los reclusos, destacando también los trastornos de personalidad (sobre todo el antisocial). En cambio, en las mujeres reclusas con patología psiquiátrica es más frecuente, por orden de frecuencia, el consumo de tóxicos, el estrés postraumático y la depresión mayor. Además tienen un apoyo social casi inexistente que suele empeorar debido a que, al existir menos centros penitenciarios para mujeres, suelen estar más lejos de su entorno.
El Trastorno Mental Grave (TMG) es 4 veces más frecuente que en la población general. Lo más habitual es que se trate de un varón jovén, predominando los trastornos psicóticos y la comorbilidad adictiva. Generalmente carecen de recursos económicos, no tienen domicilio estable y tienen escasos apoyos sociales. Son, por lo tanto, personas altamente vulnerables.
Debido a la mayor vulnerabilidad de los reclusos con patología psiquiátrica grave, se han creado programas específicos para este colectivo. En primer lugar, el Programa Marco para la Atención Integral a Enfermos Mentales (PAIEM) que tiene como objetivos el detectar a los pacientes con patología psiquiátrica grave para mejorar su calidad de vida en prisión y facilitar su reincorporación social. Para aquellos que consiguen la semilibertad, es decir, un régimen abierto o una libertad condicional, se ha desarrollado el Programa Puente de Mediación Social, cuyo objetivo es propiciar que el recluso con enfermedad psiquiátrica grave empiece a vincularse con la red de Salud Mental Comunitaria con paso previo a una próxima libertad.
Conclusión
Los reclusos con patología psiquiátrica grave son un colectivo especialmente vulnerable a los que se les debe prestar especial atención. Existen programas específicos para ellos en centros penitenciarios que, en ocasiones (como en el caso que nos ocupa) no son suficientes para conseguir su reinserción en la sociedad.
Bibliografía
Bibliografía
1. Calcedo-Barba A, Antón-Basanta J, Paz Ruiz S. Libro Blanco sobre la atención sanitaria a las personas con trastornos mentales graves en los centros penitenciarios de España. Ed. SEPL Madrid y SESP Barcelona. Junio 2023
2. Secretaria General de Instituciones Penitenciarias (2009). Protocolo de aplicación del programa marco de atención integral a enfermos mentales en centros penitenciarios (PAIEM). Madrid: Ministerio del Interior. 2009
3. Secretaria General de Instituciones Penitenciarias. Programa Puente de Mediación Social. Madrid: Ministerio del Interior. 2014
