PO26-C-32 Reconstruyendo el cerebro atrofiado en depresión resistente a tratamiento : estudio DepTesk.

La evidencia disponible sugiere que la depresión resistente al tratamiento (DRT) está asociada con daño axonal y alteración en el volumen de distintas áreas cerebrales (1). Sin embargo, no existen estudios disponibles sobre el impacto neurobiológico de las nuevas terapias como esketamina intranasal (ESK-IN). Por tanto, nuestro objetivo fue investigar los efectos clínicos, moleculares, mediante cortisol y neurofilamentos (sNfL) en plasma y de volumetría cerebral (RM cerebral T13D y tensor de difusión) antes y 6 meses después de empezar tratamiento con ESK-IN.
22 pacientes han completado el estudio. 64% son mujeres de 45.3±4.8 años de edad, el 73% vive con su familia, el 64% presenta ideación o conducta suicida. Presentan las siguientes comorbilidades: trastorno bipolar (n=1), trastorno personalidad (n=3), trastorno consumo sustancias (n=4), fibromialgia (n=3), migraña (n=1), epilepsia (n=1) y esclerosis múltiple (n=1). Clínicamente mostraron una mejoría significativa tras 6 meses con ESK-IN en las escalas de depresión Montgomery-Asberg (MADRS) (p=0.0001) y Patient Health Questionnaire (PHQ)-9 (p=0.0001), las escalas de ideas suicidas Columbia (p=0.0001) y SAD persons (p=0.0001), en la escala de discapacidad Sheehan (p=0.0001) y escala Zarit (p=0.0001) de sobrecarga del cuidador así como en la satisfacción con el tratamiento con la escala Drug Attitude Inventory (DAI) (p=0.0001). Además, el análisis de volumetría (mm3) mostró un incremento significativo de las principales áreas anatómicas implicadas en depresión mayor: lóbulo frontal (20.3±4.5, p=0.0001), giro frontal superior (4.9±1.2, p=0.0002), opérculo frontal (1.37±0.36, p=0.0004), subcalloso frontal (0.45±0.12, p=0.0006), cingulado anterior del límbico (2.9±0.6, p=0.001) y el hipocampo (1.3±0.5, p=0.0001) y un incremento del volumen y número de tractos en tractografía del fascículo fronto-parahipocampal (589.3±186.4, p=0.0001; 46.8.6±18.1, p=0.0001), fascículo oblicuo frontal (3917±739, p=0.0002; 272.4±48.2, p=0.0001) y fascículo frontoparietal (1590±623, p=0.0003; 382.0±126.5, p=0.0001). Asimismo, se observó correlación inversa entre edad, tiempo de depresión y volumen cerebral tanto en el lóbulo frontal (-0.7208, p=0.0002; -0.4250, p=0.0548) como en el hipocampo (-0.5150, p=0.0142; -0.5148, p=0.0142). Finalmente, se observó una disminución de sNfL (12.76±1.42vs10.2±1.1, p=0.0254) y de cortisol plasmático (14.77±1.99vs9.1±0.9, p=0.0034) después de 6 meses de tratamiento.
En conclusión, nuestros hallazgos sugieren que ESK-IN se asocia con una reducción del daño cerebral a nivel axonal, evidenciado por cambios en neurofilamentos, así como con una mejora en la conectividad neuronal, reflejada en el volumen cerebral en pacientes con DRT. Estos resultados son consistentes con la mejoría clínica y funcional observada en los pacientes y refuerzan el potencial de ESK-IN como una intervención eficaz con posibles efectos neurobiológicos relevantes.
Bibliografía
1. Mavar S, Lee YS, Baranova E, Duncan NW, Magioncalda P, Martino M. A working model linking the psychopathology and pathophysiology of major depressive disorder - an umbrella review of neuroimaging studies and a conceptual framework. Mol Psychiatry. diciembre de 2025;30(12):6007-19. doi:10.1038/s41380-025-03194-8 PubMed PMID: 40877467.
