Impulsividad y riesgo suicida en paciente tras traumatismo cráneo encefálico.

El riesgo suicida es la probabilidad que tiene una persona de intentar matarse, siendo según la OMS el suicidio un acto deliberadamente iniciado y llevado a cabo por un individuo con el conocimiento y expectativas de que su resultado va a ser la muerte. Esta situación está asociada a un sufrimiento psíquico que sobrepasa la capacidad de adaptación del sujeto.
Se presenta el caso de un paciente de 27 años que acude acompañado por el servicio de emergencias médicas, a petición de sus padres por alteraciones de conducta en el domicilio de difícil manejo y amenaza de defenestración. A su llegada al Servicio de Urgencias Psiquiátricas el paciente se encuentra en situación de inmovilización terapéutica debido a negativa a acudir para recibir valoración y episodio de inquietud psicomotriz.
Según describen sus padres presenta alteraciones de conducta que se han incrementado de forma progresiva en la última semana, con ansiedad la mayor parte del día, insomnio global, elevada suspicacia dirigida a sus padres y conductas paranoides con estos. Esta situación ha aparecido a raíz de traumatismo craneoencefálico (TCE) 15 días antes y ha pasado a ser insostenible por la escalada en la inquietud hasta presentar episodio de agitación y agresividad con conductas desajustadas y apragmáticas hasta la aparición de riesgo suicida.
Se plantearon grandes dificultades para realizar una correcta valoración mostrándose el paciente consciente y orientado en espacio, parcialmente desorientado en persona y tiempo. Inadecuado con actitud amenazante. Poco abordable y poco colaborador. Leve inestabilidad de la marcha y mareos. Inquietud psicomotriz con escalada a agitación de forma imprevisible. Discurso incoherente alternando lenguaje monosilábico con constantes evasiva y discurso reiterativo. Dificultades para centrar la atención y para la comprensión de la situación. Ideación delirante de perjuicio con confabulaciones entorno a hechos biográficos. No se objetivarón conductas que indicaran la existencia de alteraciones sensoperceptivas. Ánimo disfórico. Insomnio global. Apetito conservado. Elevada impulsividad. Amenazas de defenestración sin verbalizar clara ideación autolítica. Agresividad verbal con amenazas tanto auto como heterolesivas. Posible abstinencia a tóxicos. Juicio de realidad comprometido.
Debido a la situación clínica del paciente, al riesgo autolítico y a la incapacidad de la familia para manejar esta situación se decidió ingreso en Unidad de Hospitalización de Psiquiatría siendo necesario inicialmente mantener al paciente en inmovilización terapéutica debido al deseo de abandonar la unidad y las amenazas heterolesivas y de defenestración con intención de fuga siendo inviable la contención verbal. Realizándose ajustes en el tratamiento con buena evolución y mejoría conductual con remisión del riesgo autolítico.
En este caso concreto el riesgo autolítico y el cuadro clínico podrían enmarcarse en las secuelas neuropsiquiatrías causadas por la lesión cerebral reciente tras TCE, ya que el paciente debido a la desorganización no presentaba el conocimiento ni las expectativas del posible resultado mortal de estas amenazas ya que esta conducta surgía más de un elevado malestar y desesperación con elevada impulsividad así como la incapacidad para la comprensión y reflexión.
