Hiperprolactinemia en primeros episodios psicóticos. A propósito de un caso.

INTRODUCCIÓN:
La hiperprolactinemia no es inusual en primeros episodios psicóticos y en personas con alto riesgo clínico de psicosis 1, mediándose está relación por los altos niveles de estrés que sufren estos pacientes. Algunos estudios indican que estos hallazgos podrían relacionarse con un aumento de comorbilidad 2.
OBJETIVOS: Repasar de forma teórico-práctica el papel de la hiperprolactinemia en primeros episodios psicóticos y mostrar un ejemplo en el que el tratamiento fue eficaz.
DESCRIPCIÓN DEL CASO:
Presentamos el caso de una mujer de 36 años, soltera, que vive con su madre. Licenciada en derecho. En tratamiento con nifedipino por Síndrome de Raynaud. Tratada en Hospital de día con 17 años por Anorexia Nerviosa, sin precisar seguimiento posteriormente.
Esta paciente debutó con un episodio psicótico agudo a los 36 años, precisando ingreso hospitalario en la Unidad de Hospitalización de Salud Mental. Durante el ingreso se realizó un despistaje orgánico sin hallazgos relevantes analíticos a excepción de hiperprolactinemia. El TAC craneal fue normal.
Fue dada de alta tras una semana con un diagnóstico de Trastorno psicótico agudo polimorfo con síntomas de esquizofrenia, y con tratamiento pautado de Olanzapina 15 mg y lormetazepam 1 mg si insomnio.
Tras el alta, comienza seguimiento en la Unidad de Salud Mental Comunitaria de La Rinconada, encontrándose sin clínica psicótica. Al continuar la paciente con amenorrea e hiperprolactinemia, disminuimos olanzapina a 5 mg diarios. Sin embargo, la paciente continúa sin menstruación. Ante la situación descrita y la demanda del tratamiento, se consensua cambio de antipsicótico, introduciéndose Lurasidona 37 mg durante 2 semanas, aumentando la dosis posteriormente a 74 mg diarios.
El cambio es bien tolerado, a excepción de somnolencia, por lo que se reduce tratamiento a Lurasidona 55’5 mg diarios (37 mg + 18.5 mg) . La paciente continúa estable psicopatológicamente, sin objetivarse síntomas psicóticos ni afectivos. Mantiene buena adherencia al tratamiento y recupera su actividad laboral. En junio de 2020 recupera la menstruación y se normalizan los niveles de prolactina. En 2021, tras 2 años de tratamiento, habiéndose mantenido la paciente estable, se consensua con ella la retirada de tratamiento. A A día de hoy, la paciente continúa estable, con buena funcionalidad y calidad de vida.
Conclusiones:
Actualmente es necesario seguir estudiando el papel de la prolactina y otras hormonas en los trastornos psicóticos, así como la influencia de los distintos antipsicóticos en éstas. Existen otros casos reportados de tratamiento efectivo de hiperprolactinemia con Lurasiona3, siendo su estudio conveniente para comprender este efecto y sus posibles aplicaciones clínicas.
1.E. Studerus, S. Ittig,, Relation between self-perceived stress, psychopathological symptoms and the stress hormone prolactin in emerging psychosis. Journal of Psychiatric Research, (2021), 136, p 428-434.
2. C. Garcia-Rizo, J. Vázquez-Bourgon. Prolactin, metabolic and immune parameters in naïve subjects with a first episode of psychosis. Progress in Neuropsychopharmacoly & Biological Psychiatry,(2021), 110, p110332
3. J. Agapoff , D. Olson. Rapid and Sustained Resolution of Risperidone Associated Hyperprolactinemia and Galactorrhea With Low-Dose Lurasidone. Journal of Clinincal Psychopharmacology,(2020),40(4), p410-412
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