“CONFINADA Y SIN SALIDA”: Intento de suicidio en paciente con TCA durante confinamiento por COVID

Introducción:
La crisis de COVID-19 puede conducir al desarrollo o exacerbación de la depresión, la ansiedad, el uso de sustancias y otros trastornos psiquiátricos y aumentar las tasas de suicidio durante y después de la pandemia. Por ejemplo, un estudio en Austria en marzo-abril de 2020 mostró que el 26,5 % de los participantes del estudio reportaron depresión moderada (13,3 %) a severa (13,2 %); 20,3% ansiedad moderada (8,9%) a severa (11,4%) y 21,2% informó sufrir estrés moderado. Las restricciones públicas resultantes representan una carga psicológica para los humanos en todo el mundo y pueden ser particularmente perjudiciales para las personas con trastornos mentales.
Caso clínico:se trata de una paciente de 24 años diagnosticada de TCA y de episodio depresivo moderado asociado. Refería que durante la pandemia empezó a presentar hipotimia, labilidad emocional y a su vez se incrementó pensamiento obsesivo con la alimentación (control de calorías, restricciones…). La paciente tiene que ser confinada en su habitación (vive con sus padres) ya que es diagnosticada de COVID. En este contexto, realiza intento autolítico (sobreingesta medicamentosa voluntaria) que relaciona con incremento de ansiedad y aislamiento en domicilio (la paciente refería que se vio desbordada y sin otras alternativas para afrontar dicho malestar, ya que en otras ocasiones le había ayudado salir de casa, quedar con amigos…).
Discusión:
En la actualidad, existe escasa bibliografía sobre el comportamiento suicida y el impacto psicológico en pacientes con TCA durante la pandemia.
En una encuesta realizada a pacientes con trastornos de la conducta alimentaria se objetivó que aproximadamente el 70% de los pacientes informaron que las preocupaciones por la alimentación, la forma y el peso, el impulso por la actividad física, la soledad, la tristeza y la inquietud interna aumentaron durante la pandemia.
En otro estudio, la mayoría de los encuestados informaron preocupación por el empeoramiento de su trastorno de alimentación debido a un “estresor ambiental” (63%). La mayoría informó un aumento en los pensamientos relacionados con la alimentación (74%), sentimientos de ansiedad (77%), depresión (73%) y aislamiento (80%) que los relacionaron con la pandemia. Casi un tercio describieron una disminución en la motivación para recuperarse (29%) que percibieron también como consecuencia de la pandemia.
En otro estudio realizado en España sobre la atención de pacientes con TCA en urgencias durante la pandemia se vio que dentro de las visitas totales a urgencias, los TCA se incrementaron del 1,7% en el periodo previo a la pandemia al 3,1% durante la pandemia (p = 0,030). Con relación al motivo de la consulta, se observó un cambio de patrón, reduciéndose las consultas por descompensación por ansiedad (p < 0,001) e incrementándose el comportamiento suicida (p = 0,016) y el trastorno de conducta (p = 0,022).
Conclusión:
1.Durante la pandemia, se ha observado un aumento de las conductas suicidas.
2.Estos resultados subrayan la necesidad de una mayor vigilancia de los pacientes con TCA durante la pandemia.
