Hallazgo inesperado

Mujer de 63 años. Natural de Marruecos, desde hace 23 años residiendo en Navarra. Viuda desde marzo del 2020. Sin hijos. Vive sola. Es la quinta de 8 hermanos. Trabaja en un servicio de limpieza una vez por semana.
Sin antecedentes psiquiátricos personales previos.
Antecedentes familiares psiquiátricos: hermana diagnosticada de depresión que requirió ingreso en un centro privado en el que fue tratada con TEC.
El pasado 27 de marzo falleció su marido de forma repentina tras sufrir un infarto agudo de miocardio. Coincidiendo con el periodo de confinamiento la paciente se quedó sola en casa durante el duelo. En junio retomó contacto con familiares, quienes objetivaron sintomatología depresiva con un empeoramiento progresivo. Dos meses después comenzaron a ver en la paciente conductas no habituales en ella: hablaba sola con la televisión, episodios de risas inmotivadas, momentos de desorientación espacial y temporal, bloqueos del pensamiento, discurso incoherente. En ocasiones se objetivó también conductas desorganizadas como orinar sin levantar la tapa del inodoro o meter la fregona en la basura en lugar de en el cubo de la fregona.
En este contexto decidieron acudir al MAP, quien le recetó bromazepam 1.5mg y realizó derivación a Salud Mental.
En la primera consulta con psiquiatría además de la clínica ya descrita por los familiares se objetivó inhibición psicomotriz y latencia de respuesta. Se le diagnosticó de F32.3 Episodio depresivo grave con síntomas psicóticos y se inició tratamiento con venlafaxina 75mg y paliperidona 6mg.
En las próximas semanas la paciente comenzó a presentar marcha lateralizada y rigidez en extremidades superiores. De forma progresiva fue perdiendo movilidad y comenzó a presentar dificultades para la deglución, teniendo que tomar las pastillas machacadas. Según informaban los familiares, la paciente tenía momentos en los que se encontraba más lúcida y activa.
En este contexto se decidió ingreso urgente en la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica. En el momento del ingreso la paciente se encontraba desorientada, perpleja, con rigidez en extremidades superiores, inhibición psicomotriz, discurso disártrico y se objetivaron esterotipias. La paciente también presentaba incontinencia urinaria. Se añadió Lorazepam al tratamiento.
El segundo día del ingreso la paciente continuaba encamada y sin poder ponerse de pie, con rigidez importante en extremidades superiores así como rigidez en tabla a nivel de columna y dolor a la movilización cervical. Además impresionaba de pérdida de fuerza en el hemicuerpo izquierdo. Se solicitó TAC craneal urgente que fue informado como “Gran tumoración intraparenquimatosa hemisférica derecha con importante efecto de masa con herniación subfalcial y uncal ipsilateral”.
Ese mismo día fue derivada al servicio de Neurocirugía, donde le realizaron la resección de la tumoración con diagnóstico anatomopatológico de “Glioblastoma IDH negativo grado IV de la OMS con presencia de hipermatilación del gen MGMT”.
En los días posteriores a la intervención la paciente presentó varios episodios de agitación que fueron deciendo progresivamente. Al alta se le derivó a otro hospital de la comunidad con el objetivo de continuar los cuidados.
