Conducta suicida tratada con TEC

Presentación del caso clínico:
Mujer de 36 años con antecedentes personales de hipertensión, obesidad, síndrome de apnea obstructiva del sueño y riñón poliquístico. Antecedentes familiares de primer grado de depresión, pero sin conducta suicida. Está en seguimiento en salud mental desde el año 2013 por un trastorno depresivo recurrente; con dos ingresos por cuadros depresivos en el postparto y otros dos ingresos por intentos de suicidio.
Resumen del caso:
Ingresó en abril de 2019 por ideación suicida persistente desde hace varios meses, con gestos suicidas prácticamente a diario en las últimas semanas (ingestas medicamentosas, cortes y autolesiones). Clínicamente además presentaba tristeza de predominio matutino, ansiedad basal elevada, apatía, anhedonia, quejas de tinte cognitivo presentes (concentración y memoria) e insomnio mixto.
La paciente había estado con diferentes antidepresivos en los últimos años como la paroxetina, sertralina, vortioxetina y en ese momento estaba con clomipramina (150 mg/día), quetiapina (300 mg/día) y con altas dosis de benzodiacepinas (Lorazepam 15 mg/día y Lormetazepam 2 mg día). Anteriormente se habían probado otras estrategias farmacológicas como el carbonato de litio y el ácido valproico que fueron ineficaces.
Durante el ingreso las pruebas complementarias fueron normales (hemograma, bioquímica, autoinmunidad, coagulación y neuroimagen) y ante el riesgo autolítico elevado y la evolución tórpida se propuso tratamiento con Terapia electroconvulsiva que la paciente y su familia aceptaron.
Resumen TEC:
Durante la hospitalización se hicieron un total de 10 sesiones con el Thymatron System, programa LOW05, administración bilateral, con una dosis inicial del 35% de energía y una final de un 80%. En las sesiones por lo general se obtuvieron crisis convulsivas con una duración entre 20-30 segundos, registro electroencefalográfico con trazado habitual “polipuntas, punta-onda, crisis irritativa y línea base” y con unos índices de supresión post-ictal en torno al 90%.
Como complicación del procedimiento surgió puntualmente un episodio de desaturación de oxígeno sin repercusión clínica.
Posteriormente la paciente entra en el programa de TEC de continuación y tras el alta hospitalaria se hacen ocho sesiones adicionales hasta final del 2019 – se alcanza un 85% de energía-. En el año 2020 pasa a programa de mantenimiento hasta la actualidad con una sesión cada 1-2 meses (condicionado por la pandemia actual) la última el 9 de marzo de 2021.
Comentarios y discusión:
Desde el alta hospitalaria de 2019 la paciente no ha vuelto a tener ideas suicidas, mejorando notablemente en la clínica depresiva y la ansiedad, lo que ha permitido disminuir la medicación psicofarmacológica, por ejemplo, actualmente toma 3 mg/día de Lorazepam en vez de los 15 mg día. Como efecto adverso del tratamiento la paciente verbaliza quejas mnesticas leves autobiográficas, por lo que se monitorizan las valoraciones cognitivas regladas.
La terapia electroconvulsiva (TEC) es un procedimiento médico, seguro y eficaz, dentro del arsenal de recursos biológicos psiquiátricos, pero que actualmente sigue estando infrautilizado. La TEC se recomienda en pacientes con comportamiento suicida y/o alto riesgo de suicidio– Consenso Español sobre la Terapia Electroconvulsiva, 2018-.
