Facilitando la adherencia al tratamiento

Varón de 21 años procedente de un área rural de salud cuyo hospital más cercano se encuentra a más de una hora en coche, y su USMC de referencia a media hora, con carreteras comarcales de difícil acceso.
Su andadura en Salud Mental comienza a los 18 años tras ser traído por su familia al Hospital Virgen de Valme, por alteraciones conductuales en domicilio, verbalización de ideas de perjuicio y fenómenos sensoperceptivos, desencadenados por el consumo habitual de THC y cocaína. Ante la imposibilidad de contención del paciente en el medio familiar y la clínica tan florida, se procede a su ingreso en la Unidad de Agudos, presentando así su primer contacto e ingreso en una unidad de hospitalización. A su alta domiciliaria se incluyó el caso en el censo de Primeros Episodios Psicóticos para un seguimiento y evaluación más cercano del caso.
Tras el alta domiciliaria, el paciente continuó con consumo de tóxicos y alteraciones de conducta que requirieron un total de cuatro ingresos hospitalarios en los últimos tres años, cuyos motivos de consulta a urgencias eran alteraciones de conducta asociadas a clínica delirante en el contexto de consumo de tóxicos. Ha estado en tratamiento antipsicótico con Aripiprazol con mala adherencia al mismo.
En el último ingreso hospitalario llevado a cabo en enero del 2022 se inició tratamiento con Palmitato de Paliperidona vía oral con buena tolerancia al mismo y con disminución de clínica sensoperceptiva y delirante en la Unidad de Agudos, iniciando en el mismo ingreso el paso a inyectable mensual. Se procede al alta del paciente con citas de seguimiento en su USMC de referencia, con orientación diagnóstica al alta de “Trastorno psicótico agudo” y “Trastorno por consumo perjudicial de sustancias”.
Durante el seguimiento en su USMC de referencia el paciente acude a sus citas de revisión con facultativo y a sus citas con enfermería para administración del inyectable, con disminución de conductas desorganizadas, suspicacia e irritabilidad. Se propone al paciente el paso de inyectable mensual a la dosis trimestral con buena aceptación por su parte. Tras dos dosis de inyectable trimestral con buena adherencia al tratamiento, se vuelve a proponer al paciente el paso al inyectable semestral para garantizar su adherencia y así facilitar el acceso al mismo debido a la distancia de su domicilio y su USMC de referencia. El paciente acepta y hasta la fecha existe una excelente respuesta al tratamiento con asistencia a las citas con facultativo referente para evolución del proceso.
Podemos concluir que las nuevas formas de administración de larga duración de los antipsicóticos permiten una mayor adherencia al tratamiento, siendo un elemento fundamental en aquellas zonas rurales que dificultan el acceso a los equipos de Salud Mental.
