Enfermedad de Huntington, ¿conducta suicida o muerte digna?

Mujer de 42 años en seguimiento por Neurología desde 2012 por Enfermedad de Huntington (EH) sintomática desde los 38 años, con estudio genético de EH a los 15 años. Entre sus antecedentes médicos se recoge migraña, depresión y violencia de género. En cuanto a antecedentes familiares cabe destacar madre fallecida por Enfermedad de Huntington a los 65 años, además de tío y primo por vía materna también afectos de EH. Está separada, tiene una hija de 15 años y vive institucionalizada.
Comienza seguimiento por psiquiatría en junio 2013, previamente en tratamiento con Duloxetina durante 7 años. Se señala problemática social, gran impulsividad, labilidad emocional y ansiedad, así como movimientos coreicos marcados con grave repercusión funcional, que la paciente no acepta y grave disartria por afectación de su patología neurológica de base.
A lo largo de dos años realiza varios gestos paralesivos e intentos autolíticos por sobreingestas medicamentosas, catalogados de carácter manipulativo con la finalidad y demanda de abandonar la residencia y en relación con su situación vital y progresivo empeoramiento de la enfermedad neurológica. En febrero 2015 ingresa en UCI tras sobreingesta medicamentosa; Neurología retira Tetrabenacina por asociarse a intentos autolíticos y desde Psiquiatría se introduce Litio 600mg como preventivo, dados los antecedentes y el riesgo autolítico, además de mantener olanzapina 15mg/d y aumentar duloxetina a 90mg/d. Mejorando, posteriormente, a nivel anímico y manteniéndose sin conductas autolesivas ni ideación autolítica durante meses, a pesar del empeoramiento de los movimientos coreicos. A partir de verano de 2015 se observa un nuevo empeoramiento consistente en aumento de ansiedad vespertina, irritabilidad y alteraciones conductuales, así como empeoramiento progresivo a nivel motor y disartria, con ánimo bajo reactivo a la percepción de dicho empeoramiento y dificultades asociadas, ya que mantiene sus capacidades cognitivas conservadas.
Los síntomas psiquiátricos más comúnmente asociados con la EH incluyen depresión, irritabilidad, apatía y ansiedad (prevalencias 33-76%). Menos frecuentes son el comportamiento obsesivo-compulsivo y la psicosis. La tasa de suicidios de los individuos afectados es del 7%, mientras que las tasas de ideación suicida entre los portadores de la mutación llegan al 20%.
Algunos estudios defienden que depresión, ansiedad, agresividad o irritabilidad son predictores significativos de ideación suicida, así como el abuso de alcohol u otras drogas, aumentando el riesgo de suicidio en estos pacientes. Por otro lado, existen estudios que defienden que es la discapacidad física y la naturaleza terminal de la enfermedad las que conducen a las altas tasas de suicidio, incrementadas en las etapas de mayor declive funcional, pero con conservación de las capacidades cognitivas.
Por tanto, es difícil delimitar hasta qué punto existe o no una relación entre la afectación psiquiátrica y la conducta suicida.
