El paciente es más que un diagnóstico. A propósito de un caso de Encefalitis anti-NMDA.
Presentamos un caso de una paciente de 42 años que lleva presentando en los últimos 4 años sintomatología compatible con trastorno depresivo recurrente. En seguimiento por Psiquiatría a nivel ambulatorio, la paciente ha presentado siempre una tendencia a la elaboración somática de los síntomas ansiosos, con presencia de episodios breves de pérdida del sentido de la realidad, bradipsiquia e importante inhibición conductual que ha requerido el tratamiento con múltiples antidepresivos. Paralelamente la paciente ha tenido un seguimiento discontinuo por parte de Neurología debido a la presencia de fallos de memoria episódica reciente y bloqueos de pensamiento. La sintomatología cognitiva predominante en la paciente ha sido siempre encuadrada dentro del contexto de episodios depresivos graves y recurrentes.
En el último año los problemas cognitivos han provocado tal limitación funcional que se han revitalizado los esfuerzos en el encuadre diagnóstico de la paciente. Así, y a raíz de la realización de diversas pruebas complementarias ( RM cerebral, punción lumbar con estudio de LCR) se ha llegado al diagnóstico de Encefalitis autoinmune anti-NMDA cronificada. La paciente ha tenido 2 ingresos posteriores en Neurología por empeoramiento de su enfermedad y se encuentra actualmente en tratamiento con inmunoterapia y seguimiento estrecho.
Se plantea este caso cómo ejemplo de los peligros que puede acarrear el encasillamiento diagnóstico en Psiquiatría y cómo un recordatorio de la importancia de un seguimiento multidisciplinar ante la presencia de clínica neuropsiquiátrica.
