Depresión en el anciano: consideraciones clínicas y terapéuticas para un correcto abordaje.

Introducción: Se estima que la prevalencia de la depresión mayor entre los ancianos oscila entre el 2 y el 5%. Actualmente, las depresiones en ancianos tienden a involutivas con formas unipolares endógenas de comienzo tardío. La depresión involutiva, se asocia a la presencia de intensa ansiedad, manifestaciones depresivas endogenormorfas, frecuente ideación delirante de culpa ,ruina o hipocondría y a un curso tendente a la cronicidad con mayor resistencia a la terapéutica farmacológica. La depresión mayor en la tercera edad se asocia a tasas más elevadas de suicidio, especialmente en pacientes con mayor afectación psicomotora y con ideación delirante de temática culposa.
Objetivos:
Conocer las características propias de la depresión en la tercera edad y su asociación a la ideación autolítica.
Valorar los diferentes abordajes terapéuticos a implementar en la depresión en el anciano.
Caso Clínico: Varón de 82 años, soltero y sin hijos, sin antecedentes de seguimiento ni patología mental hasta que ingresa en UCE de Psiquiatría tras realizar intento autolítico mediante venoclisis en su domicilio, donde vive solo. No consta patología somática de interés a excepción de parestesias en miembros inferiores y gonartrosis que le dificultan la deambulación. En la exploración psicopatológica al ingreso se objetiva ánimo subdepresivo de características reactivas. En primer plano destaca ideación autolítica activa secundaria a tedio vital por deterioro físico, en un paciente anciano con nulo soporte familiar.
Durante el ingreso, la evolución es tórpida, necesitándose un ingreso prolongado debido a la gravedad psicopatológica que arraigaba el cuadro clínico, que aunque en un principio impresionaba de reactivo, posteriormente evoluciona a un trastorno depresivo mayor grave con síntomas psicóticos congruentes con el ánimo (F 32.3), en forma de ánimo depresivo marcado, anhedonia e ideación delirante de minusvalía, junto con ideas deliroides de perjuicio y suspicacia con los profesionales que le tratan. Inicialmente se implementa tratamiento psicofarmacológico, siendo la respuesta errática y parcial pese a múltiples reajustes y combinaciones farmacológicas. Ante la resistencia a la farmacoterapia, se decide iniciar TEC. Durante el tratamiento el paciente presenta un comportamiento regresivo con actitudes oposicionistas, sin embargo, merma la clínica afectiva y psicótica, sin llegar a la estabilidad clínica completa, pese a 12 sesiones de TEC. Se añaden entonces clomipramina y lamotrigina, lo que finalmente permiten una evolución favorable hacia la eutimia, con mejoría funcional y desaparición de la clínica delirante y la ideación autolítica. Finalmente, tras 72 días de ingreso, se acuerda alta a centro socio-sanitario con el fin de continuar con el correcto cuidado del paciente.
Conclusiones:
Tras el caso clínico expuesto, se antoja necesario ser conocedores de las características propias que presenta la clínica psicopatológica en el paciente anciano con depresión , constituyendo así la única vía para un abordaje clínico óptimo que permita mejorar la precocidad en el diagnóstico con los objetivos de prevenir el acting suicida, evitar ingresos prolongados en Unidad de Corta Estancia e implementar el correcto tratamiento adaptándose a las características del paciente anciano.
