Del sufrimiento y la fragilidad. A propósito de un caso.

INTRODUCCIÓN
Ante el diagnóstico de cáncer, las reacciones emocionales son variables y multifactoriales. Las estrategias de afrontamiento desplegadas más frecuentes son el espíritu de lucha, la negación, el fatalismo, la indefensión y/o la preocupación ansiosa. La detección y diagnóstico del cáncer conlleva una experiencia emocional aversiva que impacta en el funcionamiento cognitivo, conductual, social, afectivo y espiritual de los pacientes. La prevalencia estimada de trastorno de ansiedad o depresión oscila entre el 15-23% y el 23-35% respectivamente. El malestar emocional interfiere con la capacidad de afrontar el cáncer, sus síntomas físicos y el tratamiento médico.
CASO CLÍNICO
Mujer de 39 años que acude a la Unidad de Interconsulta/Psicooncología derivada de Ginecología tras diagnóstico de cáncer de mama. Actualmente en seguimiento y tratamiento de quimioterapia.
Paciente casada, convive con su marido y su hijo de 3 años. Antecedentes médico-quirúrgicos no relevantes mientras que, a nivel psiquiátrico, presenta sintomatología mixta subsidiaria de tratamiento ansiolítico (Diazepam) prescrito y en seguimiento en Atención Primaria. Historia personal piscobiográfica marcada por numerosos eventos vitales de importante carga emocional, sobretodo en el contexto familiar. Destaca rol como víctima vicaria de violencia de género entre las figuras parentales llegando a interceder en una tentativa homicida del padre hacia la madre a la edad de 6 años. Trayectoria personal marcada por factores de vulnerabilidad: inestabilidad laboral y económica, relaciones de pareja que define complejas, ruptura y pérdida de relación con su hermana mayor tras la muerte de su madre hace 20 años. Actualmente dispone de red social íntima y buena relación conyugal así como dinámicas familiares que contemplan e incorporan las necesidades del marido –en tratamiento psiquiátrico con antipsicótico y ansiolítico por esquizofrenia- y las necesidades del hijo –en revisiones para seguimiento y control tras bajo peso y talla al nacer por debajo del normopercentil.
En cuanto al proceso neoplásico, refiere sentimientos de preocupación y sensación subjetiva de pérdida de control ante la amenaza de la enfermedad en relación a su vida. Verbaliza temor a la muerte y sentimientos de gran vulnerabilidad en relación a efectos secundarios de los tratamientos. Mala adaptación a la situación de enfermedad marcada por ansiedad continúa de predominio cognitivo y anticipatorio con insomnio de conciliación y mantenimiento.
Orientación diagnóstica: trastorno adaptativo mixto al diagnóstico reciente de cáncer que, junto a la propuesta e intervención psicoterapéutica acordada, se recomienda pauta psicofarmacológica para mejorar el manejo y regulación emocional (Escitalopram y Lormetazepam).
CONCLUSIONES
A través de la percepción de vulnerabilidad y fragilidad inherente a la condición humana que se moviliza en nuestra paciente, se evidencia que lo que origina el sufrimiento no son los hechos sino el significado que atribuyen los enfermos y sus personas queridas; de hecho, reviste especial importancia la percepción del sentimiento de amenaza en la configuración del sufrimiento (Bayés, 2001).
Bibliografía
1. Bayés, R. Psicología del sufrimiento y de la muerte. Barcelona: Ediciones Martínez Roca; 2001.
2. Cruzado, JA. Tratamiento psicológico en pacientes con cáncer. Madrid: Editorial Síntesis: 2010.
