Coprolalia y copropraxia inducida por bupropion en paciente autista y con TOC. FINALISTA Casos Clínicos

Introducción del caso:
Los antidepresivos tienen entre sus efectos indeseables y poco frecuentes la producción de tics motores y vocales, con mayor frecuencia en personas con trastorno obsesivo compulsivo. Presentamos un caso en que se produjo un Síndrome de Tourette con coprolalia y copropraxia, al introducir bupropion, por lo poco habitual en la literatura de un caso de estas características.
Descripción del caso:
Paciente varón de 41 años, ingresado desde los 26 en la Unidad Residencial y Rehabilitadora con los diagnósticos de retraso mental secundario a encefalopatía anóxica connatal, retraso del desarrollo psicomotor, trastornos de conducta y esquizofrenia desorganizada. Durante su ingreso se le diagnosticó de trastorno del espectro autista y TOC, que se correspondían mejor con sus dificultades de comunicación social, sus conductas rígidas y la presencia de suspicacia cuando se le forzaba a nuevas situaciones no anticipadas.
El tratamiento orientado al TEA y el TOC permitió reducir la polifarmacia previa, consistiendo finalmente en fluvoxamina, valproico, topiramato, risperidona y clonazepam.
Tras un periodo de un año de estabilidad apareció un cuadro compatible con un episodio depresivo mayor, presentando durante varias semanas intensa apatía, anhedonia y tendencia a la clinofilia. Perdió la capacidad de autonomía en las ABVD, no colaborando y siendo agresivo cuando se intentaba levantarlo, asearlo o darle de comer. No verbalizaba estar triste, ni presentar ansiedad, pero no era capaz de explicar lo que le sucedía. Dado que ya estaba en tratamiento con fluvoxamina, se decidió tratar con bupropion, para incidir en los síntomas de apatía y lentitud psicomotriz.
Se produjo una recuperación rápida en dos semanas, reapareciendo interés por su ocio restringido y otras actividades. Pero comenzó a presentar copropraxia y coprolalia, con conductas obscenas con el personal, tocándose y mostrando los genitales, frotándose contra trabajadoras, y una verbalización compulsiva de palabras de contenido sexual, en presencia o no de otras personas. Nunca antes había tenido conductas de este tipo. Se retiró el bupropion y desapareció la coprolalia en dos semanas, pero mantuvo parte de estas conductas como una forma de interactuar con los demás, le divertía las reacciones que generaba y no era capaz de entender el malestar que generaba. Fue necesario pautar acetato de ciproterona para controlar estas conductas, con mejoría en una semana. El cuadro depresivo empeoró tras la retirada del bupropion durante un mes, pero sin llegar a ser tan grave como al inicio y no hubo mal control de la clínica obsesiva compulsiva. Tres meses después de la retirada del bupropion alcanzó la eutimia y ya no presentó ninguna alteración conductual de temática sexual, ni coprolalia, ni copropraxia.
Discusión:
La literatura consultada confirmó otros casos de aparición de tics en pacientes tratados con antidepresivos para un cuadro depresivo y comorbilidad con TOC, pero casi ninguno por el uso de bupropion o con coprolalia y copropraxia. La comorbilidad con TEA y retraso mental puede empeorar el pronóstico al producirse alteraciones conductuales más graves, por su falta de reciprocidad social y de capacidad de ajustar su comportamiento a la aparición de un efecto secundario.
