Conductas autolesivas: ¿trastorno de la personalidad o lesión cerebral?

Se trata de una mujer de 30 años que acude en múltiples ocasiones al servicio de urgencias por autolesiones y sobreingestas medicamentosas.
En tratamiento con: sertralina 150mg, zebinix 800mg, quetiapina prolong 150mg, rivotril 1,5mg y adiro 300mg.
Niega hábitos tóxicos. Refiere que su tío consume cocaína y su hermano cannabis. Prima con posible diagnóstico de TLP.
La mayor de 5 hermanos. Vive con sus padres. Inició la carrera de Medicina, estudios de filología hispánica y arte dramático, no terminó. Licenciada en filosofía. Acudió al conservatorio de música desde los 5 años (toca el piano, trompeta, violín y guitarra). Nunca ha trabajado aunque ha impartido clases particulares de música. Tuvo una relación de dos meses con un amigo de su prima. No círculo social ni amigos.
Primer contacto con psiquiatría con 14 años, ingreso a los 15 por anorexia nerviosa.
A los 22 años sufrió un ictus hemisférico izquierdo paradójico por un forman oval permeable, intervenido posteriormente por cateterismo arterial. Secuelas a nivel foniátrico y motor que recupera tras un año de rehabilitación.
La RM cerebral objetiva una lesión que persiste en la de control: lesión residual en sustancia blanca frontal izquierda.
Un ingreso en psiquiatría a los 28 años, diagnóstico de TLP. Posteriormente múltiples visitas a urgencias. Mantiene seguimiento en el centro de salud mental y acude durante un año al hospital de día para pacientes con trastornos de la personalidad.
Cuadro psicopatológico:
Presenta problemas para interpretar la mente en situaciones sociales, actitudes y sentimientos ajenos. Inadecuación social con dificultades en el contacto y la intensidad de las interacciones. Se considera una persona más capaz e inteligente, extrernaliza los fracasos. Presenta ánimo bajo crónico, sentimientos de vacío, desesperanza e insatisfacción vital. Baja tolerancia a la frustración e impulsividad. Autogestiones en forma de cortes e ideas pasivas de muerte de larga evolución, se agudizan en momentos de mayor angustia.
Estudio neuropsicológico:
No tiene sensación subjetiva de déficit cognitivo, manifiesta que lo puede hacer muy bien y le molesta cometer errores. Presenta problemas en atención alterna y dividida. Curva de aprendizaje creciente pero limitada, no utiliza estrategias, no se beneficia de claves y pierde información a corto y largo plazo. Dificultades en memoria y funciones ejecutivas. Problemas en la organización de la información a la hora de codificarla. Dificultades en la planificación, organización y toma de decisiones por no tener en cuenta las consecuencias de su conducta. Problemas de auto supervisión. Problemas para interpretar las señales sociales.
Juicio diagnóstico:
Trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad.
Factores somáticos (secuelas de ictus) asociados a los trastornos del comportamiento.
Correlación entre clínica y RMN:
Las lesiones en la corteza prefrontal pueden provocar:
– Impulsividad.
– Falta de anticipación ante las consecuencias de sus actos.
– Alteraciones en la planificación, juicio y toma de decisiones.
– Tendencia a tener una visión optimista de si mismos.
– Afectación del comportamiento social y emocional.
– Reacciones emocionales inapropiadas.
– Falta de empatía.
– Problemas en la selección de respuestas al comparar con experiencias previas.
– Alteración de la capacidad de autoevaluación.
– Dificultad en la atención dividida.
