A propósito de un caso: ”Dicen que tengo el COVID”

Introducción
Varón de 41 años en seguimiento en salud mental por problemática de consumo de múltiples tóxicos y problemática afectiva.
En la última consulta, acude angustiado, acompañado de su mujer, refiriendo empeoramiento anímico y mayor angustia en relación con las ideas delirantes autorreferenciales ‘todo el mundo dice que tengo el virus, que voy contagiando a la gente y que, aunque no lo perciba, estoy enfermo’.
Su mujer intenta confrontar esta situación, con gran sentimiento de frustración al respecto, si bien persiste su discurso centrado en temática descrita. Al parecer continúa con consumo de tóxicos (múltiples), habiendo empeorado sintomatología con aumento del consumo en últimas semanas (1).
Exploración psicopatológica
Consciente, orientado y colaborador. Educado. Ligeramente intranquilo a nivel psicomotriz. Discurso verborreico centrado en ideas delirantes de perjuicio y autorreferenciales, con gran repercusión afectiva y conductual, con escasa capacidad de confrontación e impermeabilidad. JR alterado. Buen apoyo familiar. Insomnio mixto, con actitud hiperalerta y preocupación excesiva en el contexto de delirios.
Evolución
Ante empeoramiento clínico y gran repercusión afectiva y conductual, se aborda posibilidad de tratamiento farmacológico, más allá de tratamiento ansiolítico que tenía prescrito y pautado previamente. Aparecen de novo síntomas de la esfera psicótica, impresionando de reactividad al consumo de tóxicos.
Se aborda con el paciente la posibilidad de iniciar tratamiento antipsicótico con aripiprazol oral, pudiendo valorarse tolerancia, adherencia y posterior administración intramuscular mensual, con mejoría clínica y funcional en todas las áreas del sujeto.
Juicio clínico
Trastorno Mixto de la personalidad.
Trastorno por consumo de sustancias.
Discusión
Estudios sugieren la existencia de comorbilidad entre el trastorno por uso de sustancias y la aparición de síntomas psicóticos, con la consecuente gran repercusión afectiva y conductual del sujeto, tal cual se evidencia en el caso descrito (2).
En la intervención llevada a cabo con éste, se debe priorizar y garantizar la abstinencia a tóxicos, además de abordar el inicio de un tratamiento farmacológico que pueda mejorar dicha sintomatología, para un desarrollo y continuidad funcional del sujeto. Si además se puede plantear y garantizar una adherencia al tratamiento farmacológico, ello permitiría una ganancia adicional, con una estabilidad clínica y psicopatológica, como se evidencia en el caso presentado: existe una mejoría clínico y funcional del mismo evidente y progresiva.
Bibliografía
(1) Falkai P. Delusional disorders due to medical conditions or substance abuse. WPA Journal volume 2 supplement 1. 2003
(2) Bowden-Jones O, Iqbal MZ, Tyrer P, Seivewright N, Cooper S, Judd A, Weaver T. Prevalence
of personality disorder in alcohol and drug services and associated comorbidity. Addiction
99[10], 1306-1314. 2004
