Agresividad en el trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad. Caso clínico.
Paciente de 48 años, soltero, tiene pareja en otro país, no hijos. Vive solo, trabaja en la construcción.
Alergia a penicilina y derivados. Patología cervical. No IQ. No hábitos tóxicos.
Diagnosticado de trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad a seguimiento en CSM Mieres. Tratamiento pautado: duloxetina 60 mg/24 horas, sulpirida 150 mg/24 horas, diazepam 15 mg/24 horas, olanzapina 10 mg/ 24 horas.
Acude al tríaje del servicio de urgencias refiriendo estar cabreado. Tras ello, le acompañan al box y junto con el médico de urgencias, avisan al busca del psiquiatra.
Al comenzar la entrevista, el paciente refiere que “ mejor no se pase de la puerta porque no le gustan las batas blancas”. Al preguntarle qué le sucede, dice estar enfadado y con mirada fija, tensa y retadora, comienza a golpear la pared.
Evidenciada la situación de tensión y en coordinación con el servicio de urgencias, se decide pauta de contención mecánica completa y tratamiento psicofarmacológico ( una ampolla IM de haloperidol, una ampolla IM de diazepam 10 mg y una ampolla IM levomepromazina 25 mg). En una laboriosa contención, ya que el paciente muestra una navaja y con notables dificultades para la inmovilidad de miembros superiores siendo preciso pauta de midazolam y se cursa ingreso involuntario.
Como tratamiento en la unidad, se pauta olanzapina 40 mg/24 horas, diazepam 30 mg/24 horas, levomepromazina 25 mg / 24 horas y pauta de enoxaparina.
Tras unas horas en observación y descanso, cede el episodio de agresividad. Se encuentra abordable, consciente, orientado en persona y lugar, parcialmente en tiempo (falla el día), colaborador, discurso centrado y coherente donde verbaliza situación vital actual, ánimo reactivo al momento, descansó bien de noche, marcados rasgos de personalidad ( marcada impulsividad, nula tolerancia a la frustración), no se evidencia sintomatología psicótica, no intencionalidad suicida.
Refiere que lo sucedido en el día previo fue un momento de tensión e impulsividad reactivo a dificultad vital y en el contexto de marcada caracteriopatía.
