Disfunción sexual como primer síntoma de depresión.

El joven manifiesta un marcado desinterés y pérdida de la libido desde hace aproximadamente 6 meses. Una vez descartada la posible presencia de patología orgánica, es remitido a Psiquiatría.
En la primera consulta, el joven reconoce que siempre tuvo relaciones placenteras y satisfactorias con su pareja y a solas, por lo que es necesario indagar y realizar una entrevista en un principio con preguntas abiertas y posteriormente, estas deben de ser más directas para así poder acotar mejor y estudiar en mayor profundidad la problemática, siempre contando con un buen diagnóstico diferencial.
Durante la entrevista se objetiva que el paciente ya había tenido un episodio depresivo a la edad de 25 años, el cual fue tratado con paroxetina, medicación de la cual refiere que mejoró su sintomatología depresiva, pero no le permitía la eyaculación, ni alcanzar el orgasmo, lo cual dificultó su relación con su pareja de ese momento, tras lo cual acabaron separándose. Reconoce como desencadenante el fallecimiento del padre tras un infarto de miocardio.
En la actualidad, refiere presencia de preocupación y rumiaciones sobre el reciente diagnóstico de proceso oncológico de su hermana y una serie de conflictos con amistades, señala continuar con su actividad laboral, deportiva, pero manifiesta apatía, abulia ante situaciones que no son de un deber obligado, tendencia a la clinofilia y a la inactividad. Anhedonia y astenia. Hiporexia, con pérdida de peso de 4kilos referido por el paciente. Presencia de alteraciones en el sueño, y dificultades para la conciliación, con múltiples despertares. Rasgos de personalidad vulnerables. No ideas de muerte, ni ideación autolesiva planificada. No heteroagresividad. Capacidad volitiva, cognitiva y un juicio de la realidad preservado.
Tras ello, se le administra la Escala Hamilton para la Depresión (HDRS) donde se obtiene la puntuación de 17, se confirma la presencia de depresión.
Ante dicha situación procedemos a un ajuste de tratamiento con Vortioxetina a dosis ascendentes de forma paulatina para minimizar los efectos adversos, más frecuentes en dicho fármaco como las náuseas. Por ello, procedemos a administración de Vortioxetina 15mg al desayuno y Lormetazepam 2mg, con la finalidad de retirada a las cuatro semanas de forma progresiva del fármaco benzodiacepínico. En las sucesivas consultas se objetiva una mejoría afectiva con desaparición de la sintomatología de la esfera sexual, como de la esfera afectiva. Trabajando con él también la parte de la psicoeducación sobre la toma de medicación, la sexualidad y la patología mental por la cual acudió a estas consultas.
