Ideación tanática como reacción adversa medicamentosa

Presentamos el caso de una paciente de 51 años con diagnóstico de Epilepsia parcial con generalización secundaria y con componente catamenial desde los 33 años. Inició seguimiento con Neurología del hospital de referencia en marzo 2015, previamente valorada en ámbito privado.
Realizó tratamiento con Topiramato 100mg/24h, con una toma irregular por efectos secundarios (caída del cabello, fallos cognitivos, halitosis). Previo a este fármaco había probado otros antiepilépticos con mala tolerancia. En febrero 2015 se decidió, conjuntamente con su referente, suspender gradualmente el anticonvulsivante dada la estabilidad clínica y la ausencia de nuevos episodios convulsivos. En las visitas posteriores la paciente se mantenía estable y reticente al reinicio del tratamiento. En junio 2016, tras nueva crisis generalizada, se inició Oxcarbazepina 300mg/12h con escaso efecto terapéutico.
Desde inicio de la menopausia la paciente presentó un incremento de episodios convulsivos, sugestivos de crisis temporales. En la última visita (noviembre 2022) se decidió ensayo terapéutico con Levetiracetam en dosis gradual hasta 1000mg/12h.
El pasado 10 de enero 2023 la paciente acudió voluntariamente a Urgencias, acompañada por su esposo, por ideas autolíticas. Situaba su inicio tras comienzo del tratamiento con Levetiracetam. Describía mayor irritabilidad y labilidad emocional desde hacía un mes, así como fantasías tanáticas (clavarse un cuchillo en la zona abdominal, venotomía) que vivía con mucha angustia. Describía una trayectoria vital satisfactoria y negaba presencia de estresores recientes ni deseos de morir previo al último reajuste de tratamiento.
El cuadro fue orientado como ideación suicida en contexto de tratamiento con Levetiracetam. La paciente fue valorada por Neurología de guardia, quien decidió cambio de antiepiléptico a Eslicarbazepina. En la visita de seguimiento con su referente la paciente refiere remisión de esa ideación, afianzando el diagnóstico realizado en urgencias.
Los efectos secundarios de componente conductual durante el tratamiento con fármacos antiepilépticos son inusuales. Levetiracetam tiene un perfil de efectos secundarios favorable a nivel general pero se han descrito casos de irritabilidad, labilidad emocional y conducta agresiva y autolítica en algunos pacientes con vulnerabilidad genética. Se postula que el suicidio es más frecuente en pacientes con epilepsia comparado con la población general. La patogénesis de este fenómeno persiste incierta pero se sugiere un origen multifactorial.
Varios autores sugieren algunos factores específicos como la edad (25-49 años), género masculino, lesiones en lóbulo temporal, otras lesiones cerebrales, inicio temprano, antecedente de resistencia a tratamiento, y disfuncionalidad a nivel personal, social y ocupacional. Según las observaciones de Blumer, el riesgo autolítico en los pacientes con epilepsia se situaría durante breves momentos caracterizados por un compendio sintomático (ánimo deprimido, irritabilidad, ansiedad, insomnio) a los que cataloga bajo el concepto de trastorno disfórico interictal.
