Tratamiento psicológico en tiempos de crisis: aplicación del programa MBSR
INTRODUCCIÓN
La situación de crisis sanitaria actual puede generar elevados
niveles de estrés en la población general.
Los profesionales que ejercen su actividad laboral de manera
directa con personas infectadas por COVID-19 constituyen un
colectivo de mayor riesgo de exposición a situaciones estresantes
y, por tanto, de manifestación de alteraciones en su estado de
salud físico y emocional.
Existe una corriente creciente de investigación que da
especial importancia al cuidado del bienestar de los
profesionales sanitarios. Esta necesidad se hace especialmente
relevante en el contexto de crisis sanitaria y sobrecarga laboral
que protagoniza el trabajo de los médicos y enfermeros de
nuestro país.
La atención psicológica especializada puede ser clave para el
afrontamiento de esta situación.
CASO CLÍNICO
Varón de 58 años de edad. Médico de profesión. No antecedentes en Salud Mental.
Inicia seguimiento psicoterapéutico en febrero de 2022. Refiere sentimientos de angustia ante la incertidumbre a la que se enfrenta tanto en el ámbito laboral como personal/familiar, y miedo a ser contagiado.
Describe ambivalencia entre “su deber y
vocación como médico y la culpa al exponer a su familia al contagio”. Informa de fluctuación en el estado del ánimo, con momentos de entusiasmo y energía, y otros de hipotimia.
Solicita atención psicológica como ayuda para el manejo de la ansiedad y estrés ante las circunstancias descritas, así como apoyo emocional.
Acordamos mantener seguimiento con frecuencia semanal, con sesiones de una hora de duración.
La evaluación psicológica se realiza mediante entrevistas y administración del Inventario de Síntomas SCL-90-R, como medida del progreso terapéutico.
Objetivos terapéuticos:
▪ Facilitación de la expresión emocional.
▪ Apoyo psicológico.
▪ Entrenamiento en estrategias de afrontamiento y manejo de las
respuestas de estrés.
La intervención sigue un enfoque terapéutico contextual/ tercera generación.
Entre las técnicas empleadas, acordamos la inclusión de la práctica
del programa MBSR (Mindfulness Based Stress Reduction) con el
fin de alcanzar los objetivos planteados.
Tras 11 sesiones, 8 de las cuales dedicadas a la práctica del programa MBSR, el paciente refiere mejoría subjetiva en el estado emocional.
La mejoría subjetiva referida por el paciente fue constatada a partir de la evaluación objetiva mediante la escala psicométrica SCL-90-R. Se demostró una reducción significativa en todos los síntomas valorados, con especial énfasis en la clínica depresiva y somatizaciones asociadas.
CONCLUSIÓN
El bienestar de los profesionales sanitarios que trabajan a diario con la incertidumbre del contagio y la falta de control acerca del manejo de la actual pandemia es un tema prioritario en estos momentos.
Es recomendable ofrecer al colectivo de sanitarios la posibilidad de apoyo emocional y atención psicológica con el objetivo de prevenir patología mental grave.
A la vista de la experiencia descrita, se considera oportuno
plantear la aplicación del programa MBSR como herramienta
terapéutica tanto en formato individual como grupal.
