Síndrome neuroléptico maligno en adolescentes, a propósito de un caso

Introducción:
El síndrome neuroléptico maligno es una entidad potencialmente mortal con prevalencia del 0,01-0,02%, descrita por Delay y Deniker. Es más frecuente en varones, jóvenes, con enfermedad cerebral o patología psiquiátrica de base y en tratamiento con neurolépticos de alta potencia si bien se asocia también a antidepresivos tricíclicos, IMAOs y litio. Se caracteriza por hipertonía, acinesia, mutismo, alteración del nivel de conciencia, agitación, fiebre, aumento de tensión arterial, taquicardia, sudoración y alteración analítica asociada. Puede aparecer en cualquier momento del tratamiento, pero es más frecuente en el primer mes, asociado a deprivación o aumento brusco de dosis.
Caso clínico:
Motivo de consulta: Mujer de 14 años que acude a urgencias por alteración del comportamiento.
Antecedentes personales:
No presenta enfermedades somáticas de interés ni hábitos tóxicos conocidos. Respecto a antecedentes psiquiátricos consta diagnóstico de Trastorno de las emociones y conducta de inicio en infancia y adolescencia, en tratamiento con fluoxetina 30 mg DMD, topiramato 150 mg DMD y olanzapina 2,5 mg si precisara en caso de ansiedad. No refieren antecedentes familiares de interés. Nacida a término, de parto eutócico tras embarazo sin complicaciones y con adecuada adquisición posterior de hitos del desarrollo.
Enfermedad actual:
Solicitan valoración desde urgencias pediátricas por alteración de conducta en adolescente tras encontrarla en domicilio inconsciente con relajación de esfínteres y cortes superficiales en antebrazos. Se objetiva fluctuación del nivel de conciencia, labilidad emocional y mutismo no siendo posible ampliar en primera instancia la exploración psicopatológica. La madre niega sospecha de sobreingesta de fármacos ya que a pesar de que la paciente tiene acceso a su medicación habitual no han encontrado restos ni cajas vacías.
A la exploración física presenta Glasgow 13, taquicardia (máxima 165 lpm), febrícula, movimientos erráticos, temblor prominente, poliuria y miosis. Se realizan pruebas complementarias sin alteraciones analíticas destacables salvo niveles elevados de creatinina en sangre y bajos en orina, descartando consumo de tóxicos y drogas de sumisión química. Se amplia estudio con TAC craneal y punción lumbar para descartar encefalitis sin objetivar hallazgos patológicos, así como EEG que no arroja datos de foco epiléptico. Se indica tratamiento con sueroterapia, normotermia, monitorización continua de frecuencia cardiaca y benzodiacepinas.
Tras 24 horas de observación mejora el nivel de conciencia y la paciente es capaz de colaborar en la entrevista. Reconoce sobreingesta de 100 mg de olanzapina la noche anterior a ser encontrada por familiares, con finalidad autolítica. Se trataba de una medicación a la cual la paciente había tenido acceso directo, pero al no formar parte del tratamiento habitual no se sospechó su toma. En los días sucesivos mejora progresivamente el estado neurológico y hemodinámico, sin nuevas incidencias.
Juicio diagnóstico:
Sobreingesta medicamentosa con finalidad autolítica
Síndrome neuroléptico maligno
Conclusiones:
1. El síndrome neuroléptico maligno es un estado potencialmente mortal.
2. Debemos incluirlo dentro del diagnóstico diferencial en casos de alteración del nivel de conciencia en pacientes con tentativas autolíticas previas y tratamiento neuroléptico de base.
3. Debemos limitar el acceso a elementos – farmacológicos o no – potencialmente lesivos en menores con riesgo suicida.
