¿Hay más riesgo de suicidio en pacientes que acaban de padecer Covid-19?

DESCRIPCIÓN DEL CASO:
Varón de 55 años con varios ingresos desde 1998, con orientación diagnóstica de Trastorno Bipolar II. En noviembre de 2021, presenta episodio depresivo mayor moderado –grave, en contexto de discontinuidad terapéutica. Se instaura tratamiento con Ácido Valproico y Citalopram 20 mg al día, presentando mejoría del estado de ánimo y desapareciendo los pensamientos de muerte.
Concomitantemente, presenta PCR Covid-19 positiva, por lo que se inicia el aislamiento. El paciente se encuentra en todo momento asintomático. Días después, remitido el cuadro psicopatológico y orgánico, se procede a alta hospitalaria. Una semana después, el paciente se precipita desde su domicilio, falleciendo.
DISCUSIÓN
Existe una información limitada acerca del impacto de la pandemia en personas con trastornos mentales preexistentes, a pesar de existir evidencia científica previa, que asociaba los coronavirus con el riesgo de trastornos del estado de ánimo y casos de suicidio (Arbelo, N. 2021) (Okusaga, O. 2011).
Los estudios relativos al Covid-19 y a las personas con trastornos mentales, revelan que esta población es especialmente susceptible al distrés emocional que ha provocado la pandemia, así como también, presentan una peor respuesta emocional ante la misma (Anmella, G. 2020) (Arbelo, N. 2021). También, son especialmente sensibles a aquellos factores que interrumpen sus ritmos biológicos y sociales, y que, por tanto, alteran su ritmo circadiano (Crowe, M. 2020). Las razones de esta mayor susceptibilidad son variadas, incluyendo, mayores dificultades para acceder al sistema sanitario (Anmella, G. 2020) (Arbelo, N. 2021). Además, hay que considerar que, las cuarentenas son factores de riesgo para sufrir depresión y ansiedad; incluso se han descrito, casos de suicidio (Brooks SK. 2020)
Sin embargo, también debemos tomar en consideración, otros aspectos relevantes como son, las interacciones farmacológicas existentes entre los tratamientos usados para el Covid-19 y nuestros antidepresivos y antipsicóticos, ya que ambos pueden provocar alargamiento del Qtc (Anmella, G. 2020). Sin olvidar que, los corticoesteroides, pueden provocar, síntomas neuropsiquiátricos (Arbelo, N. 2021). Por último, se ha observado que, debido a estas dificultades a nivel farmacológico, así como también al estigma subyacente, este subgrupo de pacientes presenta peores resultados médicos (Anmella, G. 2020) (Arbelo, N. 2021).
Ante toda esta evidencia, ¿se podrían tomar algunas medidas para evitar el potencial riesgo de suicidio de estos pacientes? En general, se describe que esta población, debería recibir un soporte extra, así como valorar limitar la duración de sus cuarentenas y/o aislamientos (Brooks SK. 2020).
CONCLUSIONES
Debido a la especial susceptibilidad de nuestros pacientes ante la pandemia, se deberían tomar medidas especiales, tanto a nivel domiciliario como hospitalario. Se podría valorar el beneficio -riesgo de la duración de los aislamientos y cuarentenas, así como, formar a los profesionales de salud acerca de las interacciones farmacológicas de ambos tratamientos. Por último, se debería remarcar el potencial riesgo de recaída, y por tanto, suicida de los pacientes de salud mental infectados por Covid-19.
