¿Somos dueños de nuestros genes? Ambiente, genética y psicosis : A propósito de un caso

Resulta fundamental la comprensión de los diferentes factores interrelacionados a la hora de tratar de la génesis de las enfermedades psiquiátricas. En este sentido, el estudio de la epigenética aplicado a los trastornos mentales graves, integra de un modo holístico el engranaje que conforman genética, ambiente y psicosis. En cuanto a los factores ambientales, los acontecimientos traumáticos tempranos se han relacionado con un mayor riesgo de trastornos psiquiátricos y dada su alta prevalencia, es probable que jueguen un papel determinante en la enfermedad mental.
Presentamos el caso de un varón de 26 años con antecedentes psicobiográficos traumáticos que incluyen embarazo no deseado y malos tratos maternos durante el embarazo, crianza negligente en las primeras etapas de desarrollo, antecedentes de malos tratos por parte de figura paterna y ausencia de figura de autoridad o imposición de límites. A nivel de atecedentes psiquiátricos familiares, se destaca padre con conductas antisociales y T. por uso de sustancias y madre y abuela materna con trastornos afectivos.
Se describen en la infancia trastornos de conducta graves con mentiras compulsivas, falta de límites e incumplimiento de normas que sugieren un T. de la Conducta en la infancia. En este contexto, el paciente inicia consumo precoz de sustancias (cannabis y alcohol) a los 13 años de edad.
El primer contacto con la Unidad de Salud Mental se realiza cuando el paciente tiene 20 años. Consulta por clínica depresiva, sentimientos de soledad y decaímiento, siendo diagnósticado de TDAH y T. Adaptativo e iniciándose tratamiento antidepresivo sin resoluciónd de la clínica.
El siguiente año, el paciente debuta con un primer episodio psicótico que motiva un ingreso en la Unidad de Hospitalización Breve. Motivan el ingreso episodios de heteroagresividad graves con agresiones ,e ideas de perjuicio y de contenido sexual. La evolución del paciente resulta tórpida, con 5 ingresos desde el año 2016 – 2021. Durante este tiempo el paciente no cumplimentaba correctamente el tratamiento y se mantenía el consumo de tóxicos, aunque resulta interesante que durante los ingresos los resultados toxicológicos eran negativos. Finalmente, se decide el ingreso del paciente en una Unidad de Media Estancia.
Tras unos meses, el paciente presenta una mejoría significativa, que proponemos que se debe al abordaje interdisciplinar, así como al entorno estructurado que supone una Unidad de Media Estancia, junto con la abstinencia de tóxicos que proporcionan al paciente un pronóstico favorable en cuanto a conducta y funcionamiento.
Este caso ilustra que la exposición a adversidades en la infancia no es necesaria ni suficiente, pero que es posible que interactúe con la vulnerabilidad genética y/u otros factores de riesgo para resultar en psicosis. En esta líena, existen estudios emergentes que indican que el 80% de los jóvenes en estados mentales de alto riesgo cuentan con historia personal de eventos traumáticos/victimización. Existen innumerables vías que se cruzan con factores de riesgo genéticos o ambientales, se propone una correlación entre procesos cognitivos y mecanismos neurobiológicos para explicar estas asociaciones. Concluimos por tanto, que no se puede hablar de una separación entre mente y cerebro.
