Madre e hijo. Una separación forzosa.

PRESENTACIÓN DEL CASO
Se presenta el caso de un varón de 29 años. Sin antecedentes médicos de interés. Como antecedentes familiares tía paterna diagnosticada de esquizofrenia. Padres separados, madre con síndrome depresivo con la que convive. Buen funcionamiento previo, trabajaba en un taller mecánico y posee pareja estable. Acude a consultas traído por la familia, quienes solicitan cita también para la madre del paciente (mujer de 55 años, con antecedentes antes comentados). Se entrevistan por separado, encontrando conexión en el discurso aportado por ambos.
El hijo presenta clínica de instauración insidiosa en últimos meses, consistente en ideas megalomaníacas (relación con la familia Bonaparte), delirios de control externo (vivencia de juego de rol). Insomnio mixto, afecto ansioso con hipervigilancia y temor a ocasionar daños a familiares, pues sus conductas determinan su futuro.
La madre relata una parte del contenido delirante, aunque no comprende el resto. Comparte la idea de ser adoptada y proveniente de la familia Bonaparte, relacionándolo con una sensación de familiaridad vivida en un viaje reciente a Francia. Funcionamiento conservado, sí reseñan los familiares personalidad extravagante, intereses de tipo paranormal tales como esoterismo y medicinas alternativas.
Se orienta como un delirio compartido, puntualizando en la mujer rasgos esquizotípcos y en el chico un trastorno psicótico a estudio.
EVOLUCIÓN Y TRATAMIENTO
Se pauta tratamiento antipsicótico en ambos casos, optando por Perfenazina 8 mg en el hijo y 2 mg en la madre. Evolución desfavorable, pues ambos se retroalimentan entre sí. Falta de adherencia al tratamiento, retraimiento en hogar, normalizando vida instintiva. Pérdida de relaciones sociales. Se realiza un cambio de tratamiento de madre e hijo por Risperidona 2mL y 4mL respectivamente. Se realiza separación del chico y la madre (diferentes domicilios), vivenciado este suceso por ella como trágico y adoptando papel de víctima. Siguen mandándose cartas reforzando ideas delirantes.
Se realiza separación forzosa con alta supervisión por parte de otros familiares. Aparecen en ambos casos síntomas extrapiramidales con el tratamiento. La mujer acude a consulta donde se pauta Aripiprazol 5 mL distanciándose del contenido delirante en pocas semanas. El hijo abandona voluntariamente el tratamiento, propiciando marcado empeoramiento, precisando atención en Urgencias por alteraciones de conducta en vía pública.
Se instaura tratamiento con 5 mg de Aripiprazol, con aumento en pocos días a 10 mg. Disminuyen las ideas delirantes y va retomando funcionalidad. Se realiza acercamiento de madre e hijo, adoptando la madre el papel de cuidadora y supervisando la toma de su tratamiento.
DISCUSIÓN
Observamos un caso donde dos personas estrechamente relacionadas, madre e hijo, comparten el mismo delirio. Clásicamente se ha descrito este fenómeno como “trastorno psicótico compartido” o “folie à deux”. Aunque normalmente es un sujeto sano el que sufre la influencia de la persona enferma, se han considerado casos conocidos como “folie simultanée” donde dos pacientes devienen psicóticos simultáneamente y comparten el mismo delirio. En este caso, aunque el delirio parecía provenir de la madre, fue el hijo quien mostró una marcada repercusión y una evolución más desfavorable.
