Aripiprazol como estrategia óptima en el manejo de hiperprolactinemia secundaria a fármacos y eficaz en síntomas de Trastorno obsesivo compulsivo. A propósito de un caso

El presente caso pretende mostrar al aripiprazol como un fármaco eficaz en el manejo de hiperprolactinemia secundaria a otros fármacos
Se trata de una mujer de 17 años con diagnóstico de Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) diagnosticado 3 años atrás. Su evolución fue intermitente controlándose adecuadamente con sertralina 150 mg al dia
En relación con diferentes eventos estresantes, siendo el mayor la exigencia académica, la paciente comienza con mayor número de obsesiones centradas en la idea de elevada preocupación por la salud y bienestar de su familia. Para manejarla realizaba la compulsión de tener que verbalizar palabras de temática religioso en voz alta tales como “Dios”, “Jesús” mientras que realizaba múltiples comprobaciones (puertas cerradas, tocar los pomos un número de veces…) reconociendo el pensamiento mágico en ello. Esto suponía una limitación y repercusión importante en su funcionamiento ya que invertía en estos síntomas varias horas al día impidiéndole estudiar o realizar actividades de ocio.
Se optimizó la dosis de sertralina hasta 200 mg al día añadiendo clonazepam hasta 1.5 mg al día. Con esto, se logró una mejoría sutil de las compulsiones, mejorando el descanso nocturno y la frecuencia en las llamadas de comprobación a sus padres que la paciente realizaba. No obstante a los pocos meses comienza a presentar irregularidades en la frecuencia menstrual y episodios puntuales de galactorrea. Se realiza analítica de sangre en la que se objetiva hiperprolactinemia (por encima de 100 ng/mL). Se realiza derivación a ginecología y endocrinología origen orgánico. Ante ello, se decide iniciar tratamiento con aripiprazol en dosis de 5 mg al día.
Tras mes y medio de inicio de dicho fármaco se repite analítica de sangre, viéndose una disminución importante de los niveles de prolactina cercanos a la normalidad. No sólo eso, sino que tras 10 días de tratamiento la paciente refiere mejoría en la intensidad y frecuencia de las compulsiones, pasando a un segundo plano y con mayor distanciamiento de las obsesiones y por tanto compulsiones. Junto con un tratamiento psicoterapéutico cognitivo conductual añadido se produce una mejoría importante en la paciente pudiendo estudiar más horas y dándose mejoría también en su rendimiento académico.
El aripiprazol es un antipsicótico atípico con un mecanismo de acción basado en un agonismo parcial dopaminérgico. Es por esto por lo que se ha mostrado como una estrategia terapéutica eficaz en el manejo de hiperprolactinemia secundaria a fármacos. Por su mecanismo de acción parcial actúa como antagonista en situaciones de hiperdominergia y como agonista en hipodopaminérgicas, por lo que interviene en la regulación de los niveles de prolactina por un sistema de retroalimentación negativa. En este caso además, se muestra como el uso de aripiprazol a dosis bajas produce una mejoría de los síntomas TOC potenciando el efecto antidepresivo de los ISRS siendo su uso como una estrategia optima en estos pacientes
